Los 3 ingredientes para una relación serena. Casaleiz Psicólogo Málaga

¿Qué distingue a una pareja feliz de una que no lo es? La verdad es que no hay respuesta o, mejor aún, receta: sería demasiado bueno, de hecho, sería horrible. Sí, aunque existiera esta receta, estoy seguro de que muy pocos la seguiríamos, ya que estamos en una época histórica en la que todos quieren sentirse únicos y especiales. Estamos en un período en el que permanecer en pareja o en matrimonio es una elección muy individual y cada vez menos inducida por factores externos como pudo haber sido en el pasado (por ejemplo, aspectos familiares, económicos, …).

¿Pero entonces? ¿Existe una respuesta a la pregunta original? Por supuesto, una respuesta tan abierta como veraz: para que una relación funcione, ¡es necesario cultivar la relación en sí! Buen descubrimiento, pero muy a menudo una relación no es feliz por esta razón.

¿Y para los amantes de las recetas? No te preocupes, hay una teoría que conceptualiza bien este tema: en los años 80 el psicólogo Robert Sternberg afirmaba que el amor se puede entender en términos de 3 componentes, que juntos forman los vértices de un triángulo:

  • Intimidad, es decir, el intercambio de experiencias y el diálogo entre los miembros de la pareja.
  • Pasión, o lo que se refiere a la sexualidad y la atracción física.
  • Compromiso, es decir, el deseo consciente de tener un plan con una persona, así como los gestos diarios para cultivarlo.

Recuerdo haberlo leído durante la carrera sobre el amor y las relaciones de pareja, y lo encontré muy fluido e interesante.

Para aquellos que quieran conformarse con una explicación más concisa de la teoría, pueden encontrarla aquí.

Aunque el compromiso parece coincidir con lo que dije en los párrafos anteriores, mientras que los otros dos componentes pueden hacer suponer que tienen una matriz más “instintiva”, pero no es así. De hecho, si excluimos la fase del enamoramiento (¿saben cuando no ven la hora de ver a la persona amada, comen menos y su estómago está lleno de mariposas?), que tiene una duración variable pero limitada, luego, con el paso del tiempo, cada uno de los tres componentes debe cultivarse para que una relación de pareja sea satisfactoria.

Esto quiere decir que muchas veces, incluso después de un duro día de trabajo, es útil compartir tus pensamientos con tu pareja, incluso si prefieres vegetar frente a una serie de televisión (de vez en cuando también hay pasividad eh …). Del mismo modo, incluso si las rutinas y las preocupaciones tienden a amortiguar la libido, es útil comprometerse a alimentarla, por ejemplo, expresando fantasías a la pareja y presionando el botón de apagado en el mando del televisor.

En definitiva, hacer que una relación de pareja dure en el tiempo no es una obligación; si lo elegimos, cultivar la intimidad, la pasión y el compromiso se convierte en un gesto de coherencia con nosotros mismos.

Si cree que necesita un asesoramiento de pareja, contacte con nosotros.

Carlos Casaleiz

Psicólogo