Todo proceso de separación o ruptura sentimental implica mucho dolor para la pareja. Además, esta ruptura no solo afecta a la pareja sino también a los que están a su alrededor.

Con lo cual separarse implica una serie de perdidas que son necesarias tener en cuenta.

¿Cuáles son los efectos del divorcio en los adultos?

En general se manifiestan sentimientos muy perturbadores como:

  • Culpa
  • Tristeza, melancolía y llanto
  • Miedo
  • Rabia y sufrimiento

Además, es importante mencionar las distintas fases por las que pasan:

  • Fase pre-divorcio: uno de los miembros de la pareja o al menos uno de ellos sienten que sus planes no se cumplieron y caen en desilusión, desafecto, confusión y desesperanza.
  • Fase del divorcio: los miembros de la pareja sienten tristeza, confusión, soledad, sienten muchas dudas. Tienen demasiadas tareas por delante para lograr la nueva adaptación de la situación (separarse físicamente, buscar nuevas amistades, nuevo estilo de vida, nueva rutina diaria para los hijos…)
  • Fase post-divorcio: la persona se va recomponiendo poco a poco, va recuperando autoestima, confianza, independencia y autonomía. El objetivo de esta última fase se basa en completar el divorcio, encontrar un nuevo amor, estar cómoda con el nuevo estilo de vida, ayudar a los hijos a aceptar el divorcio, etc.

 ¿Cuáles son los efectos de la separación en los niños?

divorcio

La psicóloga Pilar Cortés Gómez del Gabinete Psicólogos Málaga PsicoAbreu os va a mencionar no solamente los efectos del divorcio en los adultos, si no también cuales serían los efectos en los hijos.

En los primeros meses del divorcio la mayoría de los niños manifiestan problemas, especialmente externos (conducta agresiva, baja responsabilidad, ansiedad, problemas en las relaciones sociales, etc).

Los de edad preescolar presentan un alto nivel de ansiedad ante la separación sienten miedo a que los padres los abandonen y tienden a sentirse culpables.

De 6 a 8 años suelen presentar un nivel medio-bajo de depresión y están muy preocupados por la salida de uno de los padres de la casa y temen ser reemplazados.

A partir de 9 años hacia la etapa de la adolescencia, aquí suelen manifestar rabia y tienden a culpar a uno de los padres. Los adolescentes presentan cierto nivel de ansiedad, pero en general tienen mas herramientas para afrontar mejor el divorcio a pesar de ser una situación complicada en general.