CazaLibros: 84 Charing Cross Road (o el lugar donde siempre es El Día Del Libro)

Hoy, que celebramos el Día Internacional del Libro, quiero traeros una historia real donde, precisamente, los libros son los protagonistas.

“84 Charing Cross Road” (Helene Hanff, 1970) es una novela epistolar que ha venido creciendo en popularidad a lo largo de los años y por aquello tan barato del “boca a boca”.

Según la Real Academia Española de la lengua, una novela epistolar es aquella construida con una sucesión de cartas enviadas y/o recibidas por sus personajes, desarrollando así una trama.

En “84 de Charing Cross Road”, se recopilan las cartas que la autora mantuvo desde New York (donde ella residía), con la librería Marks & Co. situada en Londres, en la dirección que da nombre a la obra.

Las cartas son mostradas tal cual se escribieron, con sus faltas de ortografía, sus mayúsculas, sus bromas, su lejanía, los reproches por la tardanza en contestar, novelizando esa situación vivida.

La historia de centra en Helene,  escritora y lectora empedernida, con dificultad para encontrar en EE.UU. títulos de autores ingleses, sobre todo cuando empieza la “Gran Guerra”. Es por ello que decide contactar con la librería de Londres cuando ve un anuncio suyo en un periódico inglés, donde ofrece libros a buenos precios y con posibilidad de hacer envíos transatlánticos.

Esta novela es sobre personas que, sin conocerse presencialmente, crean un vínculo de amistad en la distancia durante años. Cualquiera que disfrute solo con tener una de esas encuadernaciones de papel en la mano se sentirá identificada en muchos pasajes, como en el siguiente, donde Helene habla de así de ellos:

“A mí me encantan las inscripciones en las guardas y las notas en los márgenes: me gusta el sentimiento de camaradería que suscita el volver páginas que algún otro ha pasado antes, así como leer los pasajes acerca de los que otro, fallecido tal vez hace mucho, llama mi atención.”

Helene poco a poco va reclamando a su librero inglés, Frank Doel  novelas que puedan ir apaciguando su insaciable sed de descubrimientos y de nuevas lecturas … aunque ella misma reconoce que no compra un libro si no lo ha leído antes (ya sea prestado o sacado de la biblioteca pública).

Las continuas cartas, algunas breves y otras más extensas, se suceden a lo largo de los años y, sin que ninguno de los protagonistas tuviera esa intención, se va creando una relación de amistad a distancia, entre la clienta y cada una de los miembros de la librería.

A veces, el librero contesta las cartas de su puño y letra y otras, los trabajadores de la librería introducen a escondidas de Doel una pequeña nota dirigida a Helene, para comentarle algún secreto o agradecerle los regalos que ésta les hace llegar.

También está muy presente la guerra y los estragos que causa.

La relación se mantiene durante más de veinte años  y la familiaridad se  convierte en una intimidad maravillosa, la ayuda mutua en el día a día y los envíos de libros desde Londres a New York en paquetes de vuelta a origen con comida o artículos de higiene que escasean en Inglaterra a causa del conflicto bélico.

La correspondencia que mantienen te hace reir y llorar, y es una declaración de amor abierta a la pasión que evocan los libros, las bibliotecas y las librerías.

Esto dijeron de la novela en uno de los periódicos más importantes del mundo:

«84, Charing Cross Road nos seduce y nos hace sintonizar con la humanidad… nos proporciona un bálsamo para el espíritu, y una protección contra las crispaciones de la vida contemporánea» (The New York Times).

Se ha rodado sobre esta novela una película titulada: La carta final” (David Hugh Jones, 1987), con Anne Bancroft y Anthony Hopkins; se ha adaptado al teatro en España por Isabel Coixet, ha inspirado un musical de Brodway e incluso se ha convertido en un videojuego, nada mal para una novela epistolar que pasó inadvertida cuando se publicó.

“84 de Charing Cross Road” debería venir acompañada de una advertencia en sus primeras páginas, podría ser algo más o menos así:

“Se recomienda a todo lector que se anime a leer las siguientes páginas que tenga a mano una buena libreta y un buen bolígrafo, para ir anotando cada libro y cita literaria que aparecen en ella. Su lista de pendientes por leer va a crecer y la huella que le dejará su lectura… no se borrará fácilmente

La novela epistolar es un género que no hay que dejar de disfrutar. Ya sean con cartas reales o imaginarias, abren un mundo literario original que muestra el paso del tiempo de forma diferente y permite ver lo que sucede a cada protagonista desde sus puntos de vista.

Nota real: cuando la editorial para la que publicaba la autora Helene Hanff  le comunicó su intención de publicar las cartas en forma de novela, la propia autora se vio sorprendida por la decisión. Mucho se ha hablado de derechos de autor, puesto que son cartas de ella pero también de otras personas que no firman el libro como sus autores. A nosotros, solo nos debe interesar el contenido, y ese es indispensable para conocer el género epistolar y disfrutar de él.

Sobre la autora

Helene Hanff (Pensilvania 1916 / New York 1997) fue la escritora de la famosa obra 84 de Charing Cross Road,  en la que se basó una obra de teatro, un episodio de una serie de televisión y la película del mismo nombre. Trabajó como publicista y acabó trabajando para revistas, y finalmente en los libros que forjaron su reputación.

 

Para más información sobre la autora y su obra, puedes visitar su web oficial  en el siguiente enlace: http://www.helenehanff.com/

Para más artículos como éste, puedes visitar mi perfil https://www.malagaldia.es/author/helen_cazadora_de_libros/ 

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