Mascarillas personalizadas: cuando la prevención también puede posicionar tu marca

La nueva normalidad exige hábitos sanitarios que antes pensábamos inéditos: los tapabocas llegaron para quedarse. Cómo adaptar este recurso de cuidado a las necesidades de tu empresa.

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La pandemia ha obligado a repensar múltiples aspectos de nuestras vidas: ante todo, los sanitarios. El distanciamiento social, el lavado intensivo de manos, la utilización del pliegue del brazo para estornudar y la ventilación de los ambientes son solamente algunos de los hábitos salientes. Pero entre ellos, seguramente la utilización de las mascarillas es el que sobresale.

Los retratos de esta época nos reflejan, invariablemente, utilizando nuestras mascarillas. Es que los tapabocas se han transformando en un recurso vital para prevenir la propagación del Covid-19. Su uso fue implementado masivamente en más de un centenar de países en todo el mundo y ahora que ya se ha establecido como parte de nuestra nueva normalidad, ¡es momento de capitalizarlo para tu marca!

Las mascarillas personalizadas se han convertido, sin duda, en el insumo promocional más destacado del mercado porque conjugan el cuidado de la salud con el posicionamiento de tu compañía. Podéis encontrar mascarillas personalizadas en https://www.maxilia.es/mascarillas-personalizadas/ . El amplio abanico de posibilidades en relación al modelo, la tela y su tamaño otorgan facilidades para adaptarse a la identidad todas las marcas.

¿Por qué mascarillas?

Las mascarillas, tapabocas o barbijos, como se los denomina en América, fueron incluidas entre los elementos sanitarios indispensables recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hacer frente a la propagación de la pandemia.

Su principal beneficio consiste en su capacidad de disipar el contagio del virus, frenando las gotículas o micropartículas que soltamos constantemente al conversar, toser o cuando estornudamos. Por eso es que su utilización, especialmente en entornos cerrados, es fundamental a la hora de mitigar la propagación del Covid-19.

Responsabilidad social y protección

En el nuevo escenario que plantea la pandemia y las consiguientes normas sanitarias obligatorias y sostenibles, las empresas no pueden permanecer estériles, especialmente aquellas cuyos empleados no trabajan de forma remota. En este sentido, la distribución de mascarillas personalizadas entre el personal de la empresa es una misión de doble beneficio: por una parte, cumple los principios de ética de la Responsabilidad Social que una marca debe pactar con la sociedad; y por la otra, garantiza la dotación de un bien imprescindible para que sus empleados puedan desarrollar sus rutinas de forma segura, junto a los demás elementos sanitarios, como el alcohol en gel y el distanciamiento de dos metros recomendado por las autoridades.

Pese a la creciente distribución de mascarillas, no es sencillo encontrar en España productores que reúnan las dos características claves para este recurso: confianza y variedad. Es por ello que Maxilia ha crecido exponencialmente en el mercado durante los últimos meses: ofrece mascarillas personalizadas de 1 o 2 capas, fabricadas con poliéster, tela o neopreno, ya sea para adultos o niños. Incluso, dada la demanda actual, es posible obtener tu mascarilla personalizada por 1,97 € por unidad.

Es clave destacar que a la amplia variedad de telas, gamas, precios y modelos que ofrece Maxilia se le suma una condición de seguridad: sus mascarillas se encuentran homologadas en observación del Real Decreto BOE del 19 de abril de 2020 y los estándares europeos (especificación UNE 0065:2020).

Las medidas adoptadas como consecuencia de la pandemia demandan a las empresas esfuerzos de creatividad para reposicionarse en el mercado al tiempo que colaboran responsablemente con las estrategias de prevención sanitaria actuales. Las mascarillas personalizadas cumplen con creces ambos aspectos, además de ser seguras, económicas, anatómicas y perdurables. Si la pandemia nos obliga a cambiar, hagamos lo necesario por adaptar nuestras marcas a los hábitos de la nueva normalidad española.