El PSOE presenta alegaciones para que la totalidad de parcela de Repsol sea un gran Parque Central

Los socialistas advierten al equipo de gobierno que su modelo basado en más cemento aumentará la contaminación acústica y atmosférica en la zona más poblada de Europa, mientras que más del 61% de los malagueños ya han expresado en una encuesta independiente que quieren un gran pulmón sin torres ni edificios

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La viceportavoz del Grupo Municipal Socialista, Begoña Medina, ha exigido al alcalde, Francisco de la Torre,” que abandone su modelo de desarrollo urbano basado en más cemento, contaminación y ruido” y destine para el Parque Central de Málaga la totalidad de la parcela de la antigua Repsol, entre los distritos de Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero.

De esta forma, Medina pide a De la Torre “que los 177.000 metros cuadrados de los terrenos de la antigua Campsa sean para zona verde, un disfrute natural para las familias en el corazón de la ciudad, en vez de alzar las torres de oficinas y más viviendas en una de las zonas más pobladas de Europa”.

El proyecto defendido por el equipo de gobierno pretende alzar unas 2.000 viviendas más y oficinas en un lugar de por sí muy poblado, en el cruce entre los distritos Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero, “masificando más unos barrios con un gran déficit de zonas verdes”, ha expresado Begoña Medina. La responsable socialista ha afirmado que “presentamos estas alegaciones con el espíritu de corregir un planteamiento erróneo, esperando además que Ciudadanos, que se mostró inicialmente en contra del proyecto inicial, rectifique y suelte al PP de la mano de una iniciativa que promueve el cemento sobre los intereses de los ciudadanos, que nada beneficia a Málaga. Nadie quiere un mamotreto de torres impersonal salvo el alcalde, Paco de la Torre”.

 “La creación de un gran parque en este lugar, sin más cemento, no es un capricho de los socialistas, sino una petición de hace muchos años de los propios vecinos colindantes”. De hecho, en 1991, el alcalde Pedro Aparicio impulsó el desmantelamiento de los bidones de la petrolera y firmaba un protocolo para ubicar en este lugar una gran zona verde “para aliviar la densidad de población del entorno. Pero con el cambio de gobierno en 1995 y los populares gobernando en Málaga, el proyecto se quedó en un cajón”, se ha lamentado Medina durante una rueda de prensa en compañía de los concejales Mariano Ruiz y Pablo Orellana en este mismo lugar.

“Francisco de la Torre falla a los malagueños, porque incumple la voluntad popular”. El pasado 28 de marzo de 2019, “el Pleno de la ciudad propuso redacción y ejecución de un proyecto para la creación de un bosque urbano mediterráneo de 177.000 metros cuadrados en los antiguos terrenos de Repsol, que sirviera de pulmón verde para la ciudad”.  Sin embargo, “el actual proyecto de urbanización sólo contempla un parque en 65.000 metros cuadrados, únicamente el 45% de la parcela, y no solventa las carencias en la ratio de zonas verdes por habitante”.

De hecho, “en esta zona ronda los dos metros cuadrados por habitante según informes del Observatorio de Medio Ambiente Urbano (OMAU), mientras que la Organización Mundial de la Salud recomienda entre los 10 y 15 metros cuadrados. Además, según una encuesta realizada por Celeste-Tel, el 61,6% de los malagueños quiere una parcela dedicada íntegramente a zonas verdes. “La mayoría de nuestros ciudadanos quiere un gran parque en estos terrenos. Si el equipo de gobierno sigue en sus trece de seguir adelante, el grupo socialista continuará la batalla llevándolo a los tribunales”, ha advertido la edil del PSOE.

Para Medina, “la implantación de un gran parque en la integridad de la parcela de 177.000 metros cuadrados conseguiría resituar a Málaga en la senda del respeto medioambiental en consonancia con las recomendaciones de los organismos internacionales con autoridad en esta materia como la Comisión Europea, la Organización Mundial de la Salud o Naciones Unidas”, ha resumido la concejala del PSOE. “Podríamos avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible enmarcados en la Agenda 2030, en la Estrategia de la Unión Europea sobre Biodiversidad para 2030 y en el Pacto Verde Europeo. Es más, sólo atendiendo a estas sugerencias podría darse cumplimiento al Plan del Clima, Alicia, aprobado por el Ayuntamiento de Málaga”.

Por su parte, el concejal socialista Mariano Ruiz ha recordado que en el PGOU de 1983 se definían estos espacios como equipamiento verde. “Ahora se plantean torres de hasta 34 plantas y la construcción de un gran centro comercial de 40.000 metros cuadrados. “Los espacios libres y las zonas verdes pasan a un muy secundario plano. La respuesta ciudadana ha sido contundente y clara acerca de este proyecto”, porque tanto los grupos de la oposición en el Ayuntamiento como un importante número de colectivos sociales y vecinales “han mostrado su rechazo públicamente e, incluso, a través de la recogida de firmas que han superado las 40.000 rúbricas de rechazo a este proyecto que han sido presentadas ante el Registro General del Ayuntamiento”, ha defendido Ruiz, que es el responsable de Urbanismo en el grupo socialista.

200.000 habitantes sin apenas zonas verdes y con altos niveles de CO2

“Este proyecto se encuadra en una de las zonas más densamente pobladas de Europa, con más de 200.000 habitantes, con algunas zonas que concentran hasta más de 600 habitantes por hectárea; con elevadas emisiones de CO2, un alto nivel de edificación y con una muy baja ratio de zonas verdes por habitante. Además, la capital malagueña es uno de los municipios con menos espacios verdes de la provincia, puesto que sólo cuenta con un 1,3% de su superficie destinada a parques y jardines, cifra aún más baja en este entorno”, ha defendido el concejal socialista, que advierte de que “el modelo de Paco de la Torre en este lugar va a disparar la contaminación acústica”.

Además, una zona comercial en estos terrenos sobre una superficie de más de 40.000 metros cuadrados “va a acabar con el comercio local de los alrededores”. Este temor lo han manifestado además colectivos de la ciudad, como la Asociación de Comerciantes de Cruz de Humilladero, la Asociación de Comerciantes de Carretera de Cádiz, la Federación de Comercio de Málaga y la delegación malagueña de Facua, ya que “se pondrá en una difícil situación al pequeño negocio de proximidad, consolidado en el entorno y del que viven gran cantidad de familias de los dos distritos afectados”, añade Ruiz Araújo.

Se trata de un zócalo de cuatro plantas que unirá cuatro torres previstas en el proyecto y que “directamente afectará al bienestar y los bolsillos de los vecinos y vecinas de Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero que ya vienen atravesando una situación más que complicada y que verán reducida de forma drástica su clientela”.

Suelo contaminado

Los terrenos afectados por este proyecto de urbanización han contado con una importante presencia de restos de hidrocarburos y metales pesados que han contaminado una buena parte de la parcela. Más preocupante aún es la presencia de estos contaminantes en el acuífero subterráneo. Estos restos son fruto del tiempo que este espacio contuvo los equipamientos para el almacenamiento de hidrocarburos de la empresa Repsol. Mariano Ruiz ha recordado que “la empresa Ramboll, encargada de los trabajos de inspección, detectó en 2018 considerables manchas en las zonas situadas entre las avenidas Juan XXIII y las calles Sillita de la Reina, Gallo y Bodegueros, en las partes norte y centro de la parcela”.

Entonces, la actuación en el suelo profundo para los cimientos de las torres planteadas podría hacer que contaminantes que estén más o menos inmovilizados en el suelo entren en contacto con el freático contribuyendo a un nuevo episodio de contaminación, “suponiendo esto un riesgo inaceptable si se somete la parcela a una construcción de la envergadura planteada por el señor De la Torre”, según el edil del PSOE. Además, “hay que evaluar cómo afectará a los recursos naturales de la parcela, con especial incidencia en el agua subterránea del freático que, a la vista de los informes, tiene afectación por la contaminación y también se ha visto modificada en su flujo hacia el mar”.

En el mismo orden de cosas, el nivel del freático de la parcela se ha visto rectificado en la parte norte, elevándose entre uno y dos metros, debido al túnel del AVE que ha hecho de barrera. “Este mayor nivel al norte puede resuspender hidrocarburos más o menos inmovilizados en el suelo contaminado y podría conllevar su distribución más aún en los meses de lluvia. Entendemos por ello que la contaminación en la parcela sur podrá aparecer y desaparecer en diferentes momentos en tanto en cuanto se mantenga la presencia de hidrocarburos en el terreno y en el freático de la zona norte”, ha explicado Mariano Ruiz. Por eso, “hasta que este problema no sea atajado no se podrá tener un Análisis Cuantitativo de Riesgo riguroso que aborde esta realidad”, ha agregado el concejal socialista.

En otro orden de cosas, Ruiz ha recriminado al equipo de gobierno del PP “su falta de transparencia y que no haya hecho consultas a la población, tanto a vecinos como a colectivos sociales y entes asociativos, sobre el modelo de parque que desean. No sólo no han hecho una encuesta, pese a que el pleno de la ciudad lo aprobó, sino que había que pedir cita previa para consultar el expediente en la Gerencia Municipal de Urbanismo. “Han puesto todas las dificultades posibles para que no saliera a la luz el rechazo generalizado de la ciudadanía a un modelo de parque que Paco de la Torre quiere llenar de cemento y grandes torres”, ha zanjado el socialista.