Un concepto de Educación Solidaria presencial, en la distancia y en el cierre por el CoronaVirus

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  • La firma Educar-T, especializada en la atención a niños con problemas y trastornos, continúa la formación con sus usuarios de forma desinteresada 
  • Formadoras, psicólogas, logopedas y profesionales multidisciplinares resisten esta crisis por el amor y cariño que demuestran cada día a «sus niños»
  • Aprenden también a reinventarse con recursos desde casa y apoyo a las familias que más atención necesitan

Educar-T es un centro especializado, con dos sedes en Málaga, en la formación, apoyo y asistencia a niños con necesidades especiales en su evolución y que sufren diversos trastornos y problemas funcionales. Con la llegada del parón económico del CoronaVirus, atendieron las indicaciones de detener toda actividad presencial, pero mantienen el contacto con sus 140 usuarios de forma desinteresada. Porque va impregnado en su vocación, porque saben de las necesidades especiales que requieren «sus niños» y porque el apego de este tipo de formadores se deja notar en este tipo de crisis tan excepcionales.

Y excepcionales son Patricia Montero, María José Martínez y todos sus compañeros, logopedas, psicólogos, pedagogos, especialistas en conducta, en deglución atípica por las ortodoncias, miofaciales, o en psicomotricidad; que han seguido el seguimiento de sus usuarios de forma voluntaria, primero con videollamadas, y luego con llamadas telefónicas y plataformas educativas. «Se ha convertido en una rutina, y aunque nos lleva más tiempo y no son acciones remuneradas, nuestra vocación y la fortaleza que nos dan nuestros niños hace que todo esto sea más llevadero», comentó Patricia Montero, una de las responsables del Centro Educar-T.

Este centro multidisciplinar, formado por un equipo de nueve personas, se ha caracterizado por atender cualquier tipo de necesidad especial en niños, con diagnóstico o no, que tengan dificultades, en el habla, de conducta, psicológicas, de apoyo académico o terapéutico, con especialistas en todas las ramas. Pasar de 140 a alumnos presenciales a cero es complicado de la noche a la mañana, por eso mantener el vínculo para que el trabajo realizado en las terapias no se pierda es fundamental para entidades como estas. 

«No estamos cobrando nada. No nos parece que estas tareas se cobren, es difícil de cuantificar; no exigimos a las trabajadoras y lo hacemos por vocación y de forma voluntaria y todo nuestros equipo decidió hacerlo también desinteresadamente, incluso con familias a las que no le ponen cara», apuntó Montero.

A nivel empresarial, porque estos servicios en muchos aspectos también son fundamentales, han solicitado créditos ICO para mantener su estructura y han cesado actividad de autónomos para resistir, y que se valore más el trabajo gratuito en este ámbito formativo en el futuro. Sin duda, una forma también de dar utilidad a la experiencia y el conocimiento, y también salir fortalecidos. «Será difícil que todos los usuarios vuelvan, ya que muchas familias han sido llevadas a ERTEs o al paro, y no van a poder afrontar la terapia. Al mismo tiempo, con la desescalada y poder dar citas personalizadas, serán también muchos los que retomen las terapias, ya que sus hijos la necesitan».

Otra vertiente que también abre Educar-T a sus usuarios, porque es una parte vital para los tratamientos, habilidades e integración social de sus pequeños, es el Deporte. Y aunque no lo haga con monitores especializados en sus propios programas ni instalaciones, sí lo hace en colaboración con clubes deportivos de cada una de sus zonas. Tanto en Calle Alozaina, como en el Barrio de Las Pirámides, recomiendan la práctica del taekwondo. Concretamente en esta última sede tienen muy buena relación con el Club Invictus Málaga ITF, y su director, Artur Ababii. «Muchos se sorprenden que recomendemos la práctica de las artes marciales, por ser un deporte de contacto, pero la serenidad y la disciplina que transmite es muy positiva para algunos trastornos y problemas de conducta. Hablamos con los entrenadores y entienden rápidamente la circunstancia de cada niño para integrarlos en sus dinámicas«, comentó Patricia Montero.

Precisamente, el Club Invictus ITF tiene alumnos autistas y con diversas funcionalidades en el Pabellón de Ciudad Jardín, instalación que sí cuenta con monitores especializados en estos trastornos promovidas por el ayuntamiento.

El Club Balonmano Málaga es otro de esos partners deportivos que surgen por el buen hacer de sus integrantes y sus entrenamientos y dinámicas también son muy recomendadas por los profesionales terapéuticos. De hecho, en los campus de verano que organiza Educar-T hay jornadas de convivencia y de puertas abiertas con este club, para que los más pequeños conozcan este deporte, la diversión que siempre está presente en él, y los beneficios que pueden obtener; no sólo para sus procesos de adaptación, sino en forma de compañerismo, actividad física y trabajo en equipo contra la frustración.

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