Entre el 15 y el 17 de noviembre ha tenido lugar la primera edición de JamToday Andalucía en la provincia de Málaga. Aficionados a juegos de mesa, videojuegos, diseñadores gráficos, creadores de contenido, programadores y personas con inquietudes en relación a los juegos se enfrentaron al reto de crear, de manera cooperativa y con la ayuda de expertos, juegos cuyo argumento girase alrededor de dar respuesta a un reto de carácter social.

A grandes rasgos, el evento se ha fundamentado en cuarenta y ocho horas de formación, desafíos, charlas y convivencia, y ha sido organizado por la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, a través de la red Guadalinfo y de la mano de entidades públicas y privadas.

Según la delegada territorial de Economía en Málaga, Carmen Sánchez Sierra, que asistió al evento junto a Miguel Luque y al director del Consorcio Fernando de los Ríos, Luis Navarro, eventos como el JamToday aúnan la sensibilización social y el desarrollo de la creatividad, así como las competencias digitales y la investigación y desarrollo (I+D).

Lo cierto es que los juegos están adquiriendo cada día más protagonismo a la hora de transmitir mensajes. Aunque son muchos los que pensaban que los juegos de mesa se iban a terminar, o al menos limitar considerablemente con el auge de la era digital, lo cierto es que no ha sido así. Desde los clásicos, como el ajedrez, el póker o el parchís; hasta los éxitos recientes, como Zombicide, Eldritch Horror o Virus!; pasando por los tradicionales Trivial Pursuit, Monopoly, Carcassonne o Catan; todos ellos siguen teniendo un lugar en nuestros hogares. La teoría de juegos, además, nos ha enseñado cuál es el factor estratégico que opera a la hora de hacerse con la victoria en estos juegos, que rara vez se debe exclusivamente al azar.

Precisamente, en la categoría “Juegos de mesa” de JamToday, se llevó el premio Inside the future, un juego donde el tablero es la situación mundial de la producción de plásticos y cada jugador representa a un país que debe tomar decisiones al respecto. En la categoría de “Videojuegos de motor avanzado” el galardonado fue Zeppeling Superplastic, un juego en el que corporaciones contaminantes convierten a los ciudadanos consumidores en monstruos, y donde podemos revertir la situación si consumimos de forma sostenible.

En definitiva, una oda a los juegos con conciencia, tanto digitales como de tablero, en un momento en el que lo necesitamos más que nunca.