La hipnosis de carretera

Es probable que, en alguna ocasión, al llegar a casa, no recuerde muy bien qué ha sucedido por el camino mientras conducía. En Psicólogos Málaga PsicoAbreu contaremos qué es el fenómeno de la “hipnosis de carretera” y qué pautas debe llevar a cabo para evitarlo.

Qué es la hipnosis de carretera

La psicóloga malagueña Ana Romero Gómez del gabinete Psicólogos Málaga PsicoAbreu menciona que: “La hipnosis de carretera, hipnosis de la autopista o fiebre de la línea blanca podría ser definida como un estado psicofisiológico y comportamental en el que se dan signos de adormecimiento y lapsos en la atención”.

Esto suele producirse al conducir de forma prolongada un vehículo en un entorno altamente predecible y en el que se producen pocos eventos. Por ejemplo, carreteras monótonas o que ya son conocidas por el conductor, no requiriendo especial atención.

La persona que experimenta este fenómeno al volante, es capaz de conducir y tomar decisiones correctas por inercia. Sin embargo, unos segundos más tarde, no es capaz de recordar haberlo hecho.

hipnosis del conductor carretera

¿Por qué se produce la “hipnosis de carretera”?

La “hipnosis de carretera” comenzó a estudiarse a mediados del siglo XX. Su principal causa es el estado mental que se produce consecuencia de patrón de estimulación y movimiento totalmente predecibles durante la conducción de vehículos como turismos, camiones y motos.

Es decir, este fenómeno surge como consecuencia del proceso de automaticidad, por el cual las partes conscientes e inconscientes de nuestro cerebro tienen capacidad para concentrarse en cosas diferentes.

A este respecto, se ha visto que factores como el cansancio o la fatiga mental pueden contribuir a que aparezca el fenómeno de la “hipnosis de la carretera”.

¿Cómo prevenir la aparición de la “hipnosis de carretera”?

Los accidentes de tráfico son inevitables e impredecibles. Sin embargo, los factores de riesgo para que se produzcan dichos accidentes si podemos evitarlos. Por ello, algunas pautas para disminuir la fatiga y el cansancio al volante serían:

  • Planificar los viajes, estableciendo descansos cada dos horas como máximo.
  • Mantener una buena hidratación durante la conducción.
  • Propiciar una temperatura agradable en el vehículo, unos 24⁰ C.
  • Integrar un sistema de reconocimiento de somnolencia y falta de concentración al volante.
  • Prestar especial atención durante la conducción en tramos peligrosos de la red viaria.