ARTE PARA PROFANOS: “El matrimonio Arnolfini” Jan Van Eyck, 1434

La fotografía del siglo XV y la manifestación del Compromiso (en mayúsculas), un 2x1, imposible de superar.

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Jan van Eyck fue el primer genio en desarrollar la pintura al óleo, consiguiendo una plasmación de la realidad, a través de la luz y el color, que impresionan, incluso hoy en día.

Pero la pintura no es realidad. Es puro simbolismo. Y en esta obra aparece por todas partes.

El marido, levantando la mano derecha, subraya su compromiso conyugal ((¡¡qué [email protected] serían capaces de alzar la mano hoy en día!!)).

El perrito tiene también un papel muy importante en el conjunto de la obraLo que hoy día significa recoger cacas de la acera o hacerse el sueco dejándolas allí (para ser pisadas por un viandante capaz de jurar en hebreo), en la Edad Media, simbolizaba la fidelidad conyugal. Los zapatos quitados hacen alusión a lo mismo.

Más curiosa es la forma de representar que son gente de bienes: unas simples naranjas, como se ven junto a la ventana, daba a entender claramente que tenían suficiente fortuna para adquirir esa fruta tan exótica en la sociedad de la Brujas belga de la época.

Un sinfín de símbolos que aluden a la pureza y el sentido del matrimonio, como la única vela encendida de la lámpara -que recuerda a Dios omnipresente-, el espejo curvo de la pared -que alude a la virgen: “specula sine macula” (espejo sin mancha)-, la talla en madera de Santa Margarita de Antioquía -una especie de patrona de los buenos partos-, etc, etc, etc…

Tanto símbolo llega a cansar la mente, ……pero no a la vista.

¡Ah!, para los que estén pensando en que la muchacha iba de penalti, pues…, ¡se equivocan! Los historiadores del Arte han averiguado que esta pareja no tuvo hijos. Y, entonces, ¿por qué iba así vestida…? Pues, para gustos, colores. Posiblemente fuera consecuencia de la moda de la época. Y si a nosotros nos parece ridículo esa moda, que le pregunten a uno del siglo XV lo que opina de los pantalones de campana de Camilo Sesto de los años 70. ¡A saber qué diría!

Y, por último, otra cosa importante: tampoco hay evidencias que el marido fuera el tatarabuelo de Putin.Jan van Eyck. El matrimonio Arnolfini. El compromiso del matrimonio, de la pareja.¿A quién conoces, a día de hoy, que se atreva a manifestar este compromiso de forma tan evidente? ¿Y quién crees que sería capaz de cumplirlo?