Manifiesto por una Renta Básica Universal

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Ante la situación de emergencia que aún existe en nuestro país, a pesar de los cantos de sirena del gobierno y que se agudizará a causa de la catástrofe humanitaria de los refugiados por las guerras en Oriente próximo, la Plataforma de Sevilla y provincia por una Renta Básica Universal desea aportar su contribución ante estas situaciones de emergencia con el presente Manifiesto.

Suprimamos todos los subsidios por desempleo, las Rentas Mínimas de Inserción de las Comunidades Autónomas, las pensiones no contributivas del Estado, las becas estudiantiles, las subvenciones familiares, las reducciones por vivienda, la ayuda estatal a empresas en crisis. A cambio, que el Estado otorgue a cada persona ciudadana mayor de edad una cantidad suficiente -por encima del umbral de la pobreza- para cubrir sus necesidades fundamentales, fijada al dia de hoy en 645,33 € mensuales (la mitad a los menores de edad), a lo que llamamos Renta Básica Universal (RBU). Y se les otorgue trabajen o no trabajen, sean pobres o ricos, vivan solos, en familia, en pareja o en comuna. Y financiemos esta RBU mediante un impuesto progresivo sobre el IRPF de cada persona. Y observemos qué ocurre.

Observaremos, en primer lugar, que el problema de la pobreza se afronta de una manera más eficaz, a un coste real menor para la sociedad y a un coste psicológico menor para los individuos. De una manera más eficaz y coste menor para la sociedad, porque al sustituir los innumerables subsidios condicionados (RMI, Salarios sociales etc) por la RBU, se eliminan de un plumazo los procedimientos administrativos burocráticos para otorgar y controlar esos subsidios condicionados. Y a un coste psicológico menor para los individuos, pues ya nadie tendrá que probar su oprobio de ser pobre. Desaparecerán también las colas en Cáritas, en los Comedores sociales y los rebuscadores de comida en los contenedores de la calle.

Se constata, además, quRenta Básica Universale las personas empezamos a ser más libres y más iguales básicamente. Mas iguales en la satisfacción de las necesidades básicas, aunque seguiremos siendo desiguales en otros muchos aspectos.

Y más libres, porque:

a) Nadie depende de otra persona para poder vivir.

b) El empleo se vuelve optativo, cada uno podrá elegir el trabajo que más le guste, creándose muchos nuevos empleos autónomos gratificantes, culturales, artísticos, musicales etc. Lo que si ocurrirá es que los empleos ingratos, penosos, peligros, aburridos, se cotizarán a un salario más alto.

b) Desaparecerá el miedo al paro o a no encontrar trabajo, es decir, el miedo de los trabajadores a los empresarios, pues con una RB se podrá sobrevivir. Se facilitará también la contratación de los convenios colectivos y el cumplimiento de las condiciones de empleo fijadas en ellos.

c) Desaparece también la noción misma de desempleo, tal como se entiende hoy. No existirán ya los dos grupos en las estadísticas de población: los trabajadores activos y los desempleados. La RBU que todos perciben hará desaparecer los presupuestos estatales por desempleo, las estadísticas y la burocracia que el control de los desempleados lleva consigo, junto con las Empresas de trabajo temporal, reordenando la finalidad de las Oficinas de Empleo, que seguirán orientando en la búsqueda de aquellos empleos que más se adaptan a las cualidades personales, que más satisfagan personalmente o que busquen un empleo parcial que baste para completar su RB.

Se promocionará asimismo un decrecimiento más sostenible y ecológico, al no estar el empleo condicionado por el impulso capitalista del máximo beneficio y la explotación o expoliación de la naturaleza. Podrá aumentar el consumo, sin llegar al consumismo, ya que todo el mundo, al tener satisfechas sus necesidades básicas, no envidiará lo que tiene el vecino.

Al percibir todas las personas una RB, desaparece también la dependencia del ama/amo de casa de la persona que aporta el salario familiar, de la pareja o de la comuna. Y se empoderará la mujer en su trabajo, al poder exigir a igual trabajo igual salario. Y desaparecerá la prostitución de las personas por la necesidad de comer.

Los jóvenes tendrán, sin duda, mayores oportunidades de promoción, estudio y de salida anticipada del hogar familiar.

Finalmente, la percepción de una RBU convertirá el “ocio” de forzado en un ocio ampliamente compartido y más libremente elegido y permitirá a las personas hacer uso de su tiempo libre de forma mucho más creativa que antes: ya sea trabajando a tiempo parcial o interrumpiendo su carrera, cuidando de sus hijos o retomando sus estudios, realizando trabajos voluntarios o dedicándose a cuidar de su propio jardín.

Ciertamente, la implantación de la RBU no es ninguna panacea, como tampoco lo fue el sufragio universal. Pero como éste, la implantación de la RBU contribuirá a conseguir un mundo más justo.

Por: Plataforma Renta Básica Universal de Sevilla