Málaga es ciudad turística por naturaleza, ofrece a sus visitas un tiempo de descanso y desconexión en un entorno inigualable, ya sea por el rosario de pueblos y villas con encanto que posee como por una costa famosa en el mundo entero. Málaga tiene cultura, Patrimonios de la Humanidad, playas, museos, pueblos… todo un mundo por descubrir de las más variadas formas

Existen muchas maneras de descubrir y conocer Málaga, tanto la provincia en su conjunto como la propia capital. La más recomendable es con un medio que proporcione la suficiente autonomía y calidad en los desplazamientos que permita disfrutar sin prisas de todo lo que este espacio privilegiado de España tiene para ofrecer. Contratar un vehículo para el traslado en Málaga es una de las opciones más demandadas por todos aquellos visitantes que quieren libertad para trasladarse y hacerlo, además, con todas las comodidades.

En cualquier caso, ya sea en vehículo privado, a pie o utilizando el transporte público, esto es lo que hay que descubrir y disfrutar en Málaga.

Lo que hay que ver en Málaga capital

La visita a la ciudad que le da nombre a la provincia es el inicio obligado de todo turista que quiera entender la esencia malagueña, la forma de disfrutar la vida de los malagueños y la alegría que emana esta tierra. Un paseo por sus calles mostrará rápidamente por qué es un destino predilecto para una infinidad de turistas de las más variadas nacionalidades. La calidez en el trato de sus gentes solo es comparable al clima soleado y festivo que se vive en cada rincón de la ciudad y sus pueblos.

En Málaga Capital no se debe dejar pasar la oportunidad de visitar el Teatro Romano y la Alcazaba, las dos construcciones más antiguas de la ciudad, el museo Picasso, con obras del genial artista y personaje malagueño ilustre, aunque no es el único museo importante. También está el Museo Carmen Thyssen, el Museo Automovilístico y el Museo de Málaga.

El paseo por su histórica calle Larios, la quinta más cara de España, también es una obligación, al igual que lo es entrar en la espectacular Catedral de Málaga, por ser una obra maestra del renacimiento en Andalucía, conocida popularmente con el sobrenombre de “La Manquita” porque una de sus dos torres nunca se terminó.

Por supuesto, una parada y baño en su popular playa de la Malagueta es imprescindible para decir que realmente se ha estado en esta capital andaluza. Con una longitud de 1200 metros de largo y 45 de ancho, ofrece la más amplia infraestructura para el turismo, posee todo lo necesario para un estupendo día de playa en familia o con amigos.

Otros lugares que no dejarán de sorprender son el Mercado Central de Atarazanas, el Castillo de Gibralfaro del siglo XIV, el Muelle Uno, La Farola (faro con más de 200 años de historia), el Barrio del Soho (zona de moda) o el parque de Málaga.

Qué ver en la provincia de Málaga

Como cabe suponer, Málaga es mucho más que su capital, se extiende por un vasto territorio de 7308 km2 repartidos entre 103 municipios, o comarcas, y 12 partidos judiciales. Coger el vehículo, propio o alquilado, y sumergirse en la aventura de ir descubriendo sus rincones más interesantes, bonitos y espectaculares es una de las cosas que mejor se puede hacer en Andalucía.

En este sentido, aunque las carreteras tienen un alto grado de mantenimiento y calidad, no hay que dejar de prestar atención a las ruedas, uno de los elementos más importante para la seguridad en la conducción. Es recomendable hacer una revisión y, en caso de necesitar unas nuevas, visitar la tienda de neumáticos en fuengirola, de referencia en toda Málaga. Si el vehículo es particular, la visita al taller antes de iniciar un viaje debe ser forzosa.

Una vez que el coche esté perfecto, no hay que perderse lugares como el bonito pueblo de Frigiliana y entrar en las cuevas de Nerja, llegar hasta Ronda y asomarse a su Tajo, subir hasta Setenil de las bodegas y maravillarse con sus casas en las rocas, así como realizar la impresionante ruta del Caminito del Rey.

Málaga ofrece una nutrida y variada cantidad de espacios dignos de ver para quedarse con la boca abierta. No solo su popular costa con paraísos del turismo, como pueden ser Marbella, Benalmádena, Fuengirola, Estepona, Manilva, Almuñecar o Motril… merecen ser reconocidos como espacios hermosos y fabulosos de esta provincia andaluza. Los rincones que se presentan al turista curioso son abundantes y muy interesantes.

En este sentido, también hay que ver, si se dispone del tiempo suficiente, los acantilados de Maro y sus calas vírgenes, los dólmenes y las estructuras rocosas del Torcal de Antequera, el Cañón de las Buitreras en el Parque Natural de Los Alcornocales, el pueblo colgante de Casares, la ciudad romana de Acinipo y su teatro romano, el patrimonio árabe que ofrece Comares, las cuevas de Ardales, de la Pileta y la mencionada cueva de Nerja.

Sus pueblos no dejan indiferente a nadie, además de Ronda y Setenil de las Bodegas, los dos más populares, es imprescindible ver el pueblo museo de Genalguacil o Júzcar, el pueblo de los Pitufos.

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