Amnistía denuncia torturas, violaciones y desapariciones forzosas de personas retornadas a Siria por parte de las autoridades

Amnistía Internacional (AI) denunció este martes casos de torturas, detenciones, desapariciones forzosas y violencia sexual contra personas refugiadas que vuelven a Siria por parte de las fuerzas de seguridad de este país.

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En un nuevo informe titulado “You’re going to your death” (‘te diriges a tu muerte’), la organización documenta toda una serie de “terribles violaciones de derechos humanos cometidas por agentes de inteligencia sirios contra 66 personas retornadas”, entre ellas 13 niños y niñas.

Como parte de este trabajo, AI documenta cinco casos en los que personas detenidas murieron bajo custodia tras regresar a Siria, en tanto que continúa sin conocerse la suerte de 17 personas que fueron objeto de desaparición forzada.

Según Amnistía, “la tortura, las desapariciones forzadas y la detención arbitraria o ilegítima que obligaron a muchas personas a solicitar asilo en otros países son hoy tan habituales como siempre en Siria”.

“Es más, el hecho mismo de haber huido de Siria es suficiente para que los refugiados sean objeto de represalias por parte de las autoridades”, afirmó Marie Forestier, investigadora de Amnistía Internacional sobre Derechos de Personas Refugiadas y Migrantes.

“Todo gobierno que sostenga que Siria es ahora un país seguro ignora deliberadamente la terrible realidad sobre el terreno”, declaró, y “hace que las personas refugiadas teman una vez más por su vida”.

Por eso, instó a “los gobiernos europeos a que concedan la condición de refugiado a las personas de Siria, y a que pongan fin de inmediato a cualquier práctica que obligue directa o indirectamente a esas personas a retornar”. Los gobiernos de Líbano, Turquía y Jordania deben proteger a las personas refugiadas sirias de la deportación o de cualquier otra devolución forzada, de acuerdo con sus obligaciones internacionales.”

TORTURAS Y VIOLACIONES

El informe de Amnistía Internacional documenta graves violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno de Siria contra personas refugiadas que retornaron al país desde Líbano. Según sus conclusiones, las autoridades acusan a quienes huyeron del país de traición o de apoyar el “terrorismo”.

Amnistía ha documentado 24 casos en los que se ha actuado contra hombres, mujeres, niños y niñas como consecuencia directa de estas percepciones y se les ha sometido a violación u otras formas de violencia sexual, detención arbitraria y tortura.

En algunos casos, se actuó contra personas retornadas simplemente porque eran originarias de zonas de Siria que estuvieron bajo el control de la oposición.

Los castigos para quienes el gobierno considera sospechosos son brutales, recalcó Amnistía Internacional.

De hecho, el informe documenta 14 violaciones cometidas por las fuerzas de seguridad, incluidos 7 casos de violación contra 5 mujeres, un adolescente y una niña de 5 años. La violencia sexual tuvo lugar en pasos fronterizos o en centros de detención durante los interrogatorios.

Asimismo, se recogen 59 casos de hombres, mujeres, niños y niñas que fueron detenidos arbitrariamente tras su regreso a Siria, casi siempre por acusaciones generales de “terrorismo”. En 33 ocasiones, personas retornadas fueron sometidas a tortura u otros malos tratos durante la detención o los interrogatorios. Los agentes de inteligencia utilizaron la tortura para obligar a las personas detenidas a confesar presuntos delitos, para castigarlas por la presunta comisión esos delitos o para castigarlas por su presunta oposición al gobierno.

Amnistía también ha registrado 27 casos de desaparición forzada. En 5 de ellos, las autoridades informaron finalmente a las familias de que sus familiares desaparecidos habían muerto bajo custodia, 5 fueron puestos finalmente en libertad, y sigue sin conocerse la suerte de otras 17 personas.

Finalmente, el trabajo documenta 27 casos en los que se detuvo a personas retornadas para extorsionarlas. Las familias pagaron por término medio entre 3 y 5 millones de libras sirias (equivalentes a entre 1.200 y 27.000 dólares estadounidenses) por la liberación de sus familiares.

Según Amnistía, cuando algunos Estados —como Dinamarca, Suecia y Turquía— limitan la protección y presionan a las personas refugiadas procedentes de Siria para que vuelvan a su país, “los desgarradores testimonios incluidos en este informe demuestran que ninguna parte de Siria es segura para regresar”.

“Si bien las hostilidades militares han disminuido , la propensión del gobierno sirio a cometer atroces violaciones de derechos sigue igual que siempre”, concluyó.

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