CazaLibros: Stefan Zweig, de oficio escritor

0

Stefan Zweig (Austria, 1881- Brasil, 1942) fue un escritor y activista social que dejó un legado literario digno de ser tenido en cuenta por cualquier lector ávido de buenas historias.

El horror de la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias siempre están presentes en sus novelas, como en “Mendel el de los libros” (1929) donde retrata la vida de un anciano erudito de las letras, que a consecuencia del conflicto bélico, verá su existencia borrada de la memoria de aquellos que en su día lo escucharon y admiraron, solo por sus raíces no arias.

Zweig siempre vendrá avalado por una exquisita forma de expresión. En “La impaciencia del corazón”, también llamada “La piedad peligrosa” (1939) describe, desde la perspectiva de un joven que intenta mejorar su vida sin hacer daño a nadie, cómo una bonita y sencilla amistad puede provocar diferentes sentimientos en quienes nos rodean, generando sin querer un amor que en ningún momento quiso ser considerado como tal.

Era capaz de ponerse en la piel de protagonistas de diferentes géneros y razas:

  • como hombre, “La estrella bajo el bosque” (1903). Relato sobre la pérdida y el suicidio.
  • como mujer “24 horas en la vida de una mujer” (1927). Novela corta que aborda la polémica del engaño cuando es una esposa la que lo comete y no el marido.
  • como animal “¿Fue él? (1935). Historia corta de un cachorro de perro adoptado por un matrimonio y sobre qué siente y piensa cuando es “sustituido” por el hijo recién nacido de la pareja.

Stefan Zweig tiene obras maestras que deberían ser de obligada lectura, entre las que me gustaría resaltar: “Novela de ajedrez” (1941), cuyo ritmo y desarrollo hará que tus pulsaciones vayan en aumento a medida que avanza el juego. Es maravilloso leer esta historia corta y comprobar como la mente humana es capaz de llegar a límites insospechados de pensamiento.

Pero no sólo escribió novelas y relatos. También escribió poesía (“Cuerdas de plata”, 1901), fue dramaturgo (“Jeremías”, 1916), biógrafo (“María Antonieta”, 1932) y traductor de otros autores de éxito en su época, como Paul Verlaine (Francia 1844).

Una de esas biografías la dedicó al escritor francés que influyó en su visión pacífica y antibelicista del mundo y de la convivencia humana, “Romain Rolland: el hombre y su obra” (1921, publicada en España por Ediciones Sequitur en 2020). Donde a través de sus páginas conocemos un poco más sobre el modo de ser de ambos, biógrafo y biografiado se funde en un mismo pensamiento y modo de sentir el mundo.

Stefan Zweig destacó en cada área en la que quiso participar y durante su vida, estuvo reconocido en los mejores círculos literarios y universitarios por sus ensayos y su aportación al pensamiento crítico y filosófico.

La guerra lo hizo exiliar y perderse en el olvido. Fueron muchos los amigos del gremio, y de fuera de él, los que quisieron ayudarlo; pero él decidió su propio final en Brasil. Dijo adiós a esta vida dejando huérfanos a sus futuros lectores necesitados de conocer más sobre él y sobre lo que pudo haber contado.

La guerra no sólo destruye en el campo de batalla.

Son muchos los títulos que podría recomendar pero, sinceramente, en este caso, el conjunto de su obra es merecedora de ese acto. Acercarse al autor es un privilegio para cualquier lector que aprecie la buena literatura, el respeto hacia el prójimo y la capacidad de reflejar lo humano en cada palabra escrita.

Stefan Zweig, el escritor que nunca te dejará indiferente.

 

Sobre el autor (datos recogidos de la Web de Editorial Acantilado, principal editora de su obra en España):

Stefan Zweig (Viena, 1881 – Petrópolis, Brasil, 1942) fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista. Su capacidad narrativa, la pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante, capaz de seducirnos desde las primeras líneas.