El Colegio de Psicología de Andalucía Oriental recomienda “silencio y respeto” tras el caso de Julen

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El Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental (Copao), la institución colegial encargada de la intervención psicológica en el caso de Julen, el niño que falleció en Totalán tras caerse a un pozo, recomienda a la sociedad “dejar espacio para el dolor” tras al fatal desenlace del pequeño de dos años. La institución defiende así, en un comunicado, “que el dolor forma parte de la vida y es prioritario en estos momentos respetar a la familia”.

El decano de Copao, Manuel Mariano Vera, ha apelado a la “necesidad” por parte de toda la sociedad de “respetar a la familia en estos momentos tan difíciles que están viviendo”. Según ha apuntado, “el dolor forma parte de la vida y ahora es tiempo para el silencio y respeto”. La reacción ante la muerte de un ser querido, no es una psicopatología, sino un proceso natural por el que hay que pasar necesariamente”, ha añadido.

Durante la emergencia, hasta veinticinco profesionales, atendieron por turnos, día y noche, a los familiares del niño. Estos trabajadores intentaron “controlar y regular” las emociones de los familiares del pequeño Julen, ante la incertidumbre de su rescate. Este fue el objetivo de los profesionales del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental que han intervenido con los familiares del niño “desde el primer día” en Totalán.

Este equipo de psicólogos y psicólogas, formado por 25 personas, coordinado por Francisca Ruiz, vicedecana de Copao, y al que se sumaron miembros de grupo de otras provincias de Andalucía Oriental, que “volcó todos sus esfuerzos en este caso ante unas circunstancias tan excepcionales”.

Los profesionales movilizados pertenecen al Grupo de Intervención Psicológica en Crisis y Emergencias y desastres, creado en 1998, y que desde 2006 cuenta con un convenio con el 112 Andalucía. En el caso de Julen participaron desde el pasado 13 de enero, cuando fueron activados por el servicio de emergencia 112.

Según el comunicado, desde que fueron activados los protocolos, los psicólogos “trabajaron día y noche de forma totalmente desinteresada”, ya que los fondos económicos previstos para cubrir los honorarios de estos profesionales ya estaban agotados por anteriores actuaciones, lo que “no ha supuesto obstáculo alguno para el compromiso y la responsabilidad adquiridos de los colegiados, con la sociedad y la ciudadanía en general”.

Además, durante estas semanas, la portavoz y responsable de la atención psicológica en este suceso, Francisca Ruiz, atendió a más de una treintena de medios de comunicación de ámbito autonómico, nacional e internacional “con el fin de explicar el trabajo realizado a quien así lo requirió”.

La institución colegial decidió, “con el fin de salvaguardar la intimidad de la familia”, no hacer más declaraciones ante los medios de comunicación. Por ello, ha expresado sus “disculpas por no poder atender a muchísimos medios que lo demandaban”. Las circunstancias, ha alegado la institución, fueron “muy especiales”, tanto por la incertidumbre del rescate como por la prolongación en el tiempo, dado que, habitualmente, las atenciones del Grupo de Intervención Psicológica en Crisis y Emergencias no superan los tres días.