El Ayuntamiento vuelve a frivolizar con la violencia machista, según Málaga Ahora

El gobierno municipal vuelve a prescindir de expertas en género y propone lemas machistas para la campaña del 25 de noviembre, Día internacional contra los malos tratos.

0
malaga ahora

 

  • El cartel escogido finalmente repite los errores ya criticados a inicios de los 2000: mujeres con ojos morados, victimizadas, sin que ninguna responsabilidad recaiga sobre los agresores.

La imagen institucional que el gobierno de De la Torre ha escogido para el 25 de noviembre, Día internacional contra los malos tratos, es el famoso cuadro La joven de la perla, pintado en 1667 por el holandés Johannes Vermeer, si bien con el sutil «tuneado» de que la retratada aparece con un ojo morado.

La imagen elegida, por tanto, repite errores que creíamos ya superados, al menos desde que en los primeros 2000 campañas similares recibieran numerosas y fundadas críticas que llevaron a suprimirlas definitivamente… excepto en el caso del PP malagueño.  

El cartel victimiza de nuevo a las mujeres, no hay rastro alguno de empoderamiento, el discurso, además, insiste en que las mujeres solo serán asistidas en caso de denuncia, otra vez responsabilizándolas de la violencia machista.

No solo eso, sino que se ha escogido un lema vacío, «Realismo  o realidad?»… o no tan vacío, pues en ese afán de construir la marca Málaga asociada a los muesos, una idea tan querida por De la Torre, se mimetiza cartel y eslogan a los de cualquier exposición, desapareciendo por completo el mensaje contra la violencia machista, un juego con muy poca gracia.

La campaña recurre al estereotipo de identificar a la maltratada con una mujer agredida físicamente, amoratada, perdida y atormentada. Reduce así los malos tratos a la violencia física, sin entender la paradoja de la violencia simbólica que entrañan este tipo de representaciones, que se limitan a mostrarlas como mujeres simplemente necesitadas de asistencial institucional, sin abordar jamás las causas profundas de este gravísimos problema que en lo que va de año ya se ha cobrado cerca de 90 asesinatos.

El Ayuntamiento de Málaga contribuye a levantar una barrera entre un nosotras no maltratadas y otras vulnerables y de ojos morados a las que hay que proteger, como si fueran mujeres extrañas que han sufrido algo excepcional, algo que no se da en el resto de la sociedad, algo de lo que, en cuanto meras víctimas, no logran escapar. Algo que, por tanto, parece de su entera responsabilidad. No hay agresores, sino agredidas (agredidas físicas, nunca psíquicas), como si de un accidente natural se tratara.

La falsa participación

Por si fuera poco, el Área de Igualdad el Ayuntamiento había convocado un una votación por redes sociales para que cualquiera eligiera entre tres propuestas de carteles, ninguno de los cuales, por cierto, era el de La joven de la perla, lo que nos lleva a la pregunta de para qué se convoca una consulta.

En cualquier caso, alguna de las propuestas eran esperpénticas: «¿Y el respeto para cuándo?», rezaba una de ellas, utilizando la canción de Jennifer López El anillo, duramente criticada en los últimos meses por su mensaje machista y la perpetuación del estereotipo de la mujer sometida al hombre y dependiente de él en las relaciones amorosas. De esta forma, semejante propuesta volvía a poner de manifiesto, y son ya demasiadas las veces, el modo en que el Ayuntamiento malagueño ridiculiza y frivoliza la violencia de género. Evidentemente, los carteles para la consulta habían sido encargados a un profesional del diseño sin formación en perspectiva de género (recordemos que Francisco de la Torre lleva toda la legislatura desmantelando el negociado de la Violencia de Género, y que eso se nota, y mucho).

Es hora de que las campañas institucionales pongan el foco en el sujeto de la violencia, los hombres. No solo hay que enseñar a las mujeres cómo evitar ser maltratadas o violadas, hay que enseñar a los hombres a no maltratar, a no violar. Mientras tanto, nos siguen matando.