• Actualmente en peligro de extinción, se estima que quedan menos de 10.000 individuos en estado salvaje. En los últimos cincuenta años, su población ha disminuido un 40%
  • El centro de conservación malagueño ha conformado este 2022 una pareja reproductora con la llegada de Chang, un macho que convive con Maggie, la hembra de panda rojo

 17/09/2022-. Los pandas rojos son animales únicos, singulares zoológicamente y, desafortunadamente, en peligro de extinción. Habitan en libertad en zonas localizadas de Nepal, China, Myanmar, India y Bután. La UICN estima que quedan menos de 10.000 pandas rojos en estado salvaje y que en los últimos cincuenta años su población ha disminuido un 40%.

Esta crítica situación ha hecho que el tercer sábado de septiembre se celebre el Día Internacional del Panda Rojo, con la finalidad de crear conciencia sobre la importancia de cuidar y proteger esta especie. Además, esta jornada dará visibilidad a la difícil situación a la que se enfrenta en la naturaleza y que le está llevando a la extinción.

Tal y como recuerda en este día la Red Panda Network, organización centrada en la conservación de pandas rojos salvajes, la implicación de la sociedad es clave para frenar la destrucción de su hábitat.

El rápido crecimiento de la población humana en el Himalaya oriental está causando la deforestación, degradación y fragmentación del hábitat del panda rojo. En Nepal, el 70 por ciento del hábitat del panda rojo se encuentra fuera de las áreas protegidas.

A pesar de su situación en libertad, en la actualidad más de 200 zoos pertenecientes a la EAZA albergan pandas rojos. El trabajo que realizan cada uno de estos parques ha hecho que el EEP (Programa Europeo de Especies en Peligro) de esta especie esté siendo todo un éxito.

Bioparc Fuengirola alberga pandas rojos desde 2016, pero no ha sido hasta 2022 con la llegada de Chang, un macho procedente del zoo alemán Neuwied, cuando el parque ha conformado una pareja reproductora.

La pérdida de hábitat natural, principal motivo de su desaparición

Los pandas rojos sufren la destrucción de su hábitat natural. Este problema ha afectado a casi todos los animales vivos del planeta; pero debido a una tasa de natalidad genéticamente baja, esta especie

está sufriendo más que otras. A pesar de que países como China o Myanmar han aprobado leyes para su protección, la destrucción continúa.

La deforestación, la urbanización y la transformación de la tierra para la agricultura son sus mayores amenazas. El crecimiento humano en su zona de origen combinado con el cambio climático ha llevado a la fragmentación y pérdida de tierra habitable. Además, el panda rojo se enfrenta a peligros como la caza furtiva que busca su bello y rojizo pelaje.

En Bioparc Fuengirola el panda rojo se localiza en la zona del dosel del bosque. Comparte espacio y convive pacíficamente con el casuario común y la nutria de uñas cortas, un ejemplo del éxito de los recintos multiespecies, espacios que recrean fielmente los hábitats en los que animales de diferentes especies conviven entre sí, tal y como lo harían en la naturaleza. Estos recintos suponen un estímulo y un enriquecimiento para los animales y además, ofrecen al visitante una imagen mucho más real de la naturaleza.

Para más información:

www.bioparcfuengirola.es

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