REGALA TU AMOR

0
Rafael García Estévez

El amor es, desde el punto de vista general, una energía invisible, el pegamento cósmico que une y mantiene unido todo el universo. Dios es amor y amor es Dios.

Desde su aspecto particular y humano, es la fuerza que une nuestras células y que las mantiene cohesionadas, permitiendo la vida. Es como una fuente en circuito cerrado de la que emana agua, la recoge y vuelve al ciclo interminable, así es el amor, dar y emanar energía cohesionadora incansablemente, sin más; como el sol que sale y alumbra y da calor a todo y a todos, sin preguntar ni exigir nada, simplemente emana su energía.

Somos parte del cosmos y, por ello, también este amor universal opera sobre nosotros. Además, en cuanto al sentimiento y emociones que clasificamos cotidianamente como amor, consiste en el cúmulo de sensaciones espirituales, mentales, emocionales, y físicas que nos hacen ser atraídos y atraer a otras personas, deseándoles placer, felicidad y bienestar.

Hay muchos tipos de amor: al trabajo, a la familia, a la pareja, a la cultura, a aprender, entre otros. A mi modo de ver, el de pareja requiere reciprocidad, mientras que los otros pueden ser completamente incondicionales.

El amor de pareja es muy difícil. Dos personas distintas, con diferente educación, familia, ambiente, etc. Encajar a la perfección es imposible porque son distintas. El objetivo es encajar lo máximo posible dadas las diferencias. ¡Ahí está la clave!

Ahora bien, ¿es más feliz el ser humano con pareja o sin ella?
Es conocido por todos el caso del Buda, quien habiendo estado casado y teniendo un hijo, lo abandonó todo en busca de la iluminación y la liberación…

Muy interesante resultó la conversación entre Sócrates y un discípulo, que le preguntó si le aconsejaba casarse o no. Le contestó con rotundidad: «Hagas lo que hagas, te arrepentirás».

Tal vez sea un gran misterio que cada uno tiene que develar por sí y para sí mismo.

El amor de pareja nos da fuerza y energía o nos la roba, según el caso. Hemos de mantenernos en nuestro centro, no dejándonos arrastrar por las turbulencias emocionales que pueden destruirnos.

Partiendo de la base de lo cierto de la reencarnación y sabiendo que encarnamos múltiples veces, nos daremos cuenta de que no todos estamos en el mismo peldaño de la escala espiritual que nos lleva a la iluminación y liberación. Por esto no todos viviremos lo mismo en esta encarnación, en este tiempo, ya que unos han tenido más encarnaciones que otros, con vivencias diferentes no comprendidas por todos. Quiere esto decir que es conveniente observar si lo deseamos, pero nunca juzgar a los demás, en la comprensión de que en nuestra evolución, todos hemos pasado, pasamos o pasaremos por todas las experiencias.

Meditemos, conectemos con nuestro Ser, escuchémoslo y vivamos nuestra vida a nuestro modo, no como crean los demás que debemos vivirla, sino como creamos nosotros que hemos de hacerlo.

En realidad, todo es amor, incluso cuando parece que no hay amor, lo que hay es amor en grado mínimo. Venimos y vivimos para amar y aprender a amar, y es amando como se aprende, por eso vivimos todo tipo de relaciones para adquirir experiencia y conocimiento al respecto. Y todo ello para aprender a amarnos a nosotros mismos. Necesitamos amar lo externo para despertar el amor interno, y es, cuando ya estamos suficientemente desarrollados y evolucionados, cuando giramos hacia nosotros mismos y nos entregamos al amor interior. Es la unión con nuestro Ser el verdadero amor, si bien necesitamos aprender y experimentar fuera para después amarnos a nosotros mismos y ver la totalidad que somos. Es la unión de nuestro ego con nuestra alma la verdadera unión y, después, el alma con el Ser o espíritu, el final de la unión, que nos llevará a fusionarnos con la totalidad, y alcanzar el éxtasis, el nirvana, el cielo en la tierra, para lo cual no tenemos que conseguir nada, sino simplemente tomar consciencia de quienes somos y qué tenemos que hacer.

Sexo y amor se confunden al principio en este plano denso, luego se perciben distintos, el primero es la fuerza biológica compulsiva que impulsa a la unión para la perpetuación de la especie. El sexo también puede expresar el amor, que es espiritual, sutil.

El amor es un estado del alma al que hay que abrirse. Requiere aprendizaje, hasta para amar hay que aprender… Emana de dentro afuera y el que tenemos depende de nuestro grado de evolución, sabiduría y comprensión. El amor da amor porque es lo único que tiene. Produce gozo interior, cuando estamos en su vibración todo está bien, se comprende y se resuelven los posibles contratiempos de forma fácil. Es la alquimia de la transformación, es elevarnos sobre nosotros mismos, es el estado vibratorio más alto en el que podemos ubicarnos; pero no es fácil amar, es lo más difícil del mundo. Todo el mundo cree que es lo más fácil, porque todo el mundo cree que ama. Los padres creen que aman, los hijos creen que aman, las esposas creen que aman, los amigos creen que aman… Todos creen que aman. Esa es una de las barreras: la idea de que sabemos qué es el amor, de que ya estamos amando. Eso impide que la gente sepa qué es el amor. Para aprender a amar hemos de colocarnos en la posición de estudiante, porque si creemos que ya lo sabemos todo y que somos maestros, entonces ya no dejamos paso a la evolución y progreso.

Es algo espiritual. Sí, también se puede expresar biológicamente, pero no tiene sus raíces ahí. Surge en el centro de tu Ser y se propaga hacia la circunferencia, pero no surge de la circunferencia. En la circunferencia tan solo es lujuria, y la lujuria se confunde con amor. Pero nadie quiere ver la verdad, porque la lujuria es fácil; va cuesta abajo. El amor es cuesta arriba: tienes que elevarte a las alturas, avanzar sobre ti mismo.

El amor requiere gran decisión, gran conciencia, sacrificar el ego. Cuando uno está listo para sacrificar el ego y está listo para estar totalmente consciente, a partir de esa etapa de conciencia sin ego se libera una fragancia por todo tu ser y el amor te invade y lo invade todo; y ese es el cielo en la tierra, nuestro destino.

Pero el amor no es suficiente, hace falta unirlo a la sabiduría, ambos son como las dos alas que necesita un pájaro para volar, una es insuficiente, son las dos imprescindibles.

Amar y aprender para convertir este mundo en el paraíso en la tierra, son la finalidad de esta preciosa existencia que no valoramos adecuadamente. En Oriente se dice que es tan difícil encarnar como pescar el mismo pez en el inmenso océano al que lo hubiéramos echado previamente. Valoremos nuestra vida, disfrutémosla y hagámosla significativa, despertando nuestra consciencia y ayudando a despertar la consciencia a los demás.

El amor bien entendido empieza por uno mismo, por eso, cuando hablamos de amar y dudamos si sabemos o no amar bien, hemos de fijarnos en si nos amamos suficientemente. Es fácil, imaginemos que somos otra persona y analicemos si nos tratamos bien a nosotros mismos, si nos miramos bien y velamos por nuestra felicidad y bienestar. Una vez hemos comprendido y verificado que nos amamos de verdad, podremos amar también a los demás adecuadamente.

Amarse a uno mismo es actuar con libertad de sentimiento, o sea, reconocer nuestras necesidades afectivas y sentimientos y pasar a desarrollarlos para que nuestra vida esté dirigida por ellos, para que las decisiones importantes de nuestra vida sean tomadas de acuerdo con esos sentimientos.

El egoísmo es el principal enemigo del amor y tiene muchas variantes. Si no las conocemos podemos truncar nuestra evolución hasta el punto de que podemos creer que estamos amando, cuando en realidad estamos dejándonos arrastrar por formas de egoísmo disfrazadas con piel de cordero.

Cuando exigimos algo estamos actuando egoístamente. En vez de exigir hemos de pedir, para que exista la posibilidad de decir no sin que haya ningún tipo de represalia, ya que, de lo contrario, vulneraríamos el libre albedrío.

Nuestra forma de amar está, en la mayoría de los casos, impregnada de egoísmo, y por eso creemos que para que los demás sean felices tenemos que hacer renuncias en nuestro propio derecho a ser felices, o creemos que tenemos derecho a exigir renuncias a los demás para poder ser felices. Por eso, es importante analizar muy bien nuestra forma de amar para ir separando los sentimientos de amor verdadero de las manifestaciones egoístas. Así, no nos confundiremos realizando o pidiendo sacrificios y renuncias innecesarios.

La libertad de sentimientos y la felicidad personal están por encima de todo y nadie debe renunciar a ellas bajo ningún concepto.

 El amor es dar, y generalmente se considera que es recibir. Has de regalar tu amor sin expectativas, esta es la clave del amor y de la felicidad. Las personas no cambian si no quieren con mucha fuerza de voluntad. Recuerdo un amigo de Costa Rica, afincado en Brasil y que conocí en la India hace cinco años que me dijo: «Cuando conozco a una persona, después de tratarla media hora ya sé lo que puedo esperar de ella. Nunca me equivoco. Sé hasta dónde puede llegar y nunca le pido más». Excelente lección de sabiduría que me dio mi amigo y que constato cada cierto tiempo con total certeza.

El amor es complejo y cada uno lo vive a su manera. Para unos exige compromiso y para otros no, ya que ese compromiso sería posesión y la posesividad mata el amor.

Unos creen que es para siempre y otros creen que es temporal.

En realidad, el amor es algo que uno mismo debe entregarse a sí mismo. Hemos de vivirlo a nuestro modo y debemos comprender que nuestro amor ha de hacernos felices a nosotros mismos. Si entendemos esto nos daremos cuenta de que nuestra felicidad depende enteramente y solo de nosotros mismos y no de nada ni nadie externo.

Se puede ser muy feliz aun en la más completa soledad. En ocasiones, estando solo puedes obtener la paz y el equilibrio buscado. Además, uno mismo es una fuente inagotable de amor que en vez de dárselo a una sola persona pueda repartirlo a una multitud.

Es muy interesante destacar la diferencia entre los occidentales que buscamos pareja percibiendo quién nos hace tener las emociones más intensas y los budistas tibetanos, quienes consideran que la pareja debe ser quien nos de paz y tranquilidad, incluso que no nos atraiga sexualmente mucho, porque así no tendremos turbulencias emocionales que harán aumentar nuestro cuerpo emocional, haciéndolo más denso y retrasando nuestra liberación. ¡Cada cual que haga lo que le parezca apropiado!

Creer que nuestra felicidad depende del amor que nos den otras personas es un error que solo nos traerá decepciones y tristezas. Nuestra felicidad está dentro de nosotros y solo nosotros mandamos sobre nosotros mismos. El amor pervivirá en tu corazón siempre que no permitas que tu felicidad dependa de otras personas.

Amor y felicidad son regalos para nosotros mismos. Supone regalarnos paz, soltar mochilas, mirar todo como si fuera la primera vez, sin prejuicios, y vivir con determinación, sin dudas. Las dudas nos conducirán al fracaso. No dudes, actúa. Todo lo bueno está dentro de ti, ama y da felicidad sin esperar que te lo den a ti, no lo esperes, solo REGÁLALO.

Artículo anteriorNuevas estrategias para frenar el coronavirus ante la escasez de vacunas
Artículo siguienteCGT apoya el ilusionante proyecto de renaturalización del rio Guadalmedina presentado por Ecologistas en Acción.
BIOGRAFÍA de RAFAEL GARCÍA ESTÉVEZ Rafael García Estévez es licenciado en Derecho por la Universidad de Málaga (España). Escritor, conferenciante, articulista, ha impartido cursos y clases de meditación, esoterismo y espiritualidad. Ha ejercido la Abogacía y ha sido empresario de éxito durante muchos años, ocupando varios cargos directivos en diferentes asociaciones empresariales y culturales. Investigador y buscador incansable de la verdad ha estudiado esoterismo y ciencias ocultas, ufología, egiptología, gnosticismo, espiritismo, metafísica, cristianismo, tantra, hinduismo, budismo, yoga y meditación, rosacruz, masonería, teosofía y escuela arcana. Ha vivido en la India donde aprendió de primera mano las mejores técnicas de meditación en los más importantes templos y ashrams. En cuanto a terapias, entre otras, magnetismo, reiki, zen, canalización de energía universal y sanación bioplasmática. Buscando los lugares de poder ha viajado tres veces a Egipto, dos veces a Marruecos, República Dominicana y Reino Unido, EE.UU., México, Jordania, Europa, India, etc. Autor de los libros (muchos de ellos Best Seller Internacional en Amazon): MEDITACIÓN. ¿Por qué, cómo y para qué?; MEDITACIÓN: Guía práctica. (Reedición); AUTORREALIZACIÓN, LIBERACIÓN, ILUMINACIÓN. Yoga sutras de Patanjali y más...; ILUMINACIÓN: La verdad. (Reedición); CÓMO ME HICE RICO Y MILLONARIO: Tú también puedes; HOW I BECOME RICH AND A MILLIONAIRE: You can, too. TANTRA: Amor, sexo y sabiduría suprema. Traducido y a la venta también en inglés, alemán y chino tradicional.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí