Las trabajadoras del Ayuntamiento de Marinaleda en huelga llevan al Parlamento andaluz su protesta

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Desde las 10h, aunque llueva, las trabajadoras en huelga del Servicio de Ayuda a Domicilio de Marinaleda estarán a las puertas del Parlamento andaluz intentando entrevistarse con el Diputado de Adelante Andalucía, Ismael Sánchez, uno de los cargos públicos que acudió el 29 de septiembre a Marinaleda a cerrar filas con el Ayuntamiento y que hasta ahora no ha oído a las trabajadoras.

Como se recordará, las compañeras han decidido visitar a las personas que acudieron el 29 de septiembre a Marinaleda para maquillar las actuaciones de su Ayuntamiento y contarles en primera persona, como representantes de la izquierda, la situación laboral que padecen y preguntarles si la consideran justa o si por el  contrario hay que hacer reflexionar y modificar sus actitudes al equipo de gobierno marinaleño.

La dignidad de las compañeras está por encima de los mensajes de odio y de los discursos de quienes ni siquiera se han interesado por conocer la realidad o conociéndola desde hace años, la han obviado y despreciado.

Por eso, hoy, 21 de octubre, en el desarrollo de su sexta jornada de huelga visitan en el Parlamento, aprovechando el Pleno sobre el estado de la Comunidad, al diputado Ismael Sánchez de cara a poner en su mano toda la información y recabar su opinión al respecto, de cara a que no se pueda alegar desconocimiento de la situación que padece el personal laboral del Ayuntamiento de Marinaleda, en el que, por ejemplo, han tenido vetado el derecho al disfrute de vacaciones hasta que las compañeras se han organizado este año en CGT.

Recordamos que el conflicto se suscita tras el incumplimiento del Ayto. de Marinaleda del acuerdo de mediación alcanzado en el SERCLA el pasado 19 de agosto, en el que ambas partes se comprometían a negociar unos turnos y horarios respetuosos con la conciliación laboral y familiar y el Ayuntamiento a reconocer las antigüedades como personal laboral antes del 15 de septiembre y que lejos de cumplir el mencionado acuerdo, se ha modificado a las trabajadoras su jornada de 35h semanales imponiéndoles 37,5h y  se dio comienzo a la caza y captura de las trabajadoras rebeldes mediante expedientes disciplinarios y se convierte en utopía cobrar el salario mínimo interprofesional.