Miles de alumnos de 49 colegios de se han quedado sin comedor por impago de la Junta

No podemos permitir que haya menores escolares que pasen hambre, y cientos de ellos se están quedando sin la única comida que reciben al estar en riesgo de exclusión social a través del plan de garantía alimentaria.

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La viceportavoz del Grupo Municipal Socialista, Begoña Medina, ha criticado que miles de alumnos de Educación Infantil y de Primaria de 13 centros públicos y concertados de la capital malagueña están afectados por la falta de comedor escolar.

“Por culpa de la falta de previsión de la consejería que dirige Javier Imbroda, miles de familias de la ciudad se han encontrado con un grave revés que afecta su conciliación laboral y familiar”, ha denunciado la responsable socialista, que afirma ya que “si Salud no Responde, Educación tampoco. Y la Junta no responde”.

“Además, ha hecho que llueva sobre mojado porque durante los meses de verano, después de que la Junta de Andalucía se comprometiera a garantizar la alimentación de 31.000 niños en situación de vulnerabilidad, dejó sin efecto el plan de garantía alimentaria”. Durante los meses de julio y agosto pasados, los socialistas denunciaron que el Gobierno de Moreno Bonilla dejó sin las tres comidas diarias del Programa de Refuerzo de Alimentación Infantil de Andalucía (PRAI) a 2.000 menores de la ciudad”.

De los 49 centros educativos de la provincia de Málaga afectados por el cese del servicio de comedor a escasos dos días del arranque del curso por el impago de la Junta de Andalucía a dos empresas, Servi-Col y Perea Rojas, 13 son colegios de la capital. Son el CEIP Guadaljaire, el CEIP Francisco de Goya, el concertado El Divino Pastor y el CEIP Clara Campoamor, en el distrito Carretera de Cádiz; el centro Giner de los Ríos, el CEIP Camino de San Rafael y el instituto Sagrado Corazón en Cruz de Humilladero; San José de Calasanz y San Juan de Dios La Goleta en el distrito Centro; el CEIP Carmen de Burgos y el CEIP María Zambrano en el distrito de Teatinos; el centro Altabaca en distrito de Miraflores y el instituto de Campanillas.

Según esta información, recabada por la responsable socialista de fuentes oficiales, muestra que “los distritos más poblados y donde viven las familias más humildes son los más afectados, concretamente en Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero, donde familias en los que trabajan ambos miembros tendrán muy complicada la conciliación. Se obliga a los padres a solicitar una reducción de jornada, en algunos casos imposible y tememos que algunos de ellos deban dejar su trabajo para atender a los hijos”.

“Se trata de un problema urgente, los padres no pueden esperar otro mes. Además, llevan tres semanas dando patadas a la lata, dando fechas que no cumplen, dijeron que para finales de septiembre todo estaría solucionado, pero a día de hoy siguen en la misma tesitura más de 12.000 alumnos andaluces de 126 centros de la comunidad, 49 en Málaga”.

La viceportavoz socialista ha informado que además de las miles de familias afectadas por el cese de este servicio, 120 monitores del comedor, contratados por la Junta de Andalucía, se han quedado sin empleo, en espera de que el Gobierno regional reaccione ante un problema para que deberían haber tenido previsión. “La empresas de catering han paralizado su actividad porque la Junta de Andalucía les debía en torno a 1,5 millones de euros. ¿Acaso no sabían que estas empresas tendrían problemas para el abastecimiento de alimentos si el contratante no les paga? ¿Y no sabían antes que este servicio se iba a suspender?”, se ha lamentado Begoña Medina. Con el PP y Ciudadanos al frente de la Consejería de Educación nos retraemos a los años 60 en los colegios, donde los niños no tenían espacio para tomar el alimento en los centros educativos.

Aulas de espera, un engaño

Para dar una solución temporal a los 49 centros de la provincia que se han quedado sin comedor, el Gobierno de la Junta ha propuesto lo que se ha denominado aulas de espera, un tramo de tiempo que va desde la finalización de las clases a las dos de la tarde hasta aproximadamente las 4 de la tarde que los padres acuden al centro a recoger a sus hijos, usuarios autorizados de comedor, en espacios destinados para su vigilancia y atención.

Para la responsable socialista “esto es una tomadura de pelo, porque no se les sirve comida y tampoco se les calientan los alimentos que puedan traer de sus casas. Se están obligando a menores de edad a tomar un tentempié frío durante las semanas que va a tarde Imbroda en solucionar este problema, es una absoluta desfachatez”, ha criticado Medina.

Además, la creación de estas aulas de espera no garantiza la continuidad del empleo de los monitores de comedor, porque no son ellos quienes atienden a los menores.

Estas aulas de espera dependen de que se presente una solicitud, que debe ir acompañada de un proyecto y de una declaración responsable del solicitante de la actividad, que debe partir del propio centro, de la AMPA o entidad local o entidad sin ánimo de lucro, previo informe además del consejo escolar del centro. “Los padres creen que la Consejería de Educación se desentiende del problema y hace recaer toda la responsabilidad en las familias. Es más, si pasa algo en ese tiempo, la responsabilidad será de quien firma el proyecto, el AMPA respectiva”, ha denunciado Begoña Medina.