El sexo de los dinosaurios es casi imposible de distinguir

Según un estudio de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido)

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Científicos de todo el mundo han debatido durante mucho tiempo si puede distinguirse los dinosaurios machos de las hembras y una nueva investigación asegura que, a pesar de las afirmaciones anteriores de éxito, es “muy difícil” detectar diferencias entre los sexos de esos animales prehistóricos.

El nuevo estudio, dirigido por la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido) y publicado en la revista ‘PeerJ’, se basa en el análisis de 106 cráneos de gaviales actuales, una especie de cocodrilo gigante en peligro de extinción, con el fin de comprobar si es fácil distinguir el sexo de machos y hembras utilizando sólo registros fósiles.

Los gaviales machos son más grandes que las hembras y poseen un crecimiento carnoso en el extremo del hocico, conocido como ‘ghara’, que se compone de tejido blando y está soportado por un hueco óseo cerca de las fosas nasales, conocido como fosa narial, que se puede identificar en sus cráneos.

El equipo de investigación, que incluye a Jordan Mallon, del Museo Canadiense de la Naturaleza; Patrick Hennessey, de la Universidad Meridional de Georgia (Estados Unidos), y Lawrence Witmer, de la Universidad de Ohio (Estados Unidos), estudió 106 especímenes de gavial en museos de todo el mundo. Descubrieron que, aparte de la presencia de la fosa narial en los machos, era muy difícil distinguir los sexos.

“Al igual que los dinosaurios, los gaviales son reptiles grandes y de crecimiento lento que ponen huevos, lo que los convierte en un buen modelo para estudiar especies extintas de dinosaurios. Nuestra investigación muestra que, incluso con un conocimiento previo del sexo de la muestra, puede ser difícil distinguir a los gaviales masculinos y femeninos. Con la mayoría de los dinosaurios no tenemos ni cerca de ese tamaño del conjunto de datos utilizado para este estudio y desconocemos el sexo de los animales, por lo que esperamos que esta tarea sea mucho más difícil”, explica David Hone, profesor de Zoología en la Universidad Queen Mary de Londres.

DISFORMISMO SEXUAL

En muchas especies, los machos y las hembras pueden muy diferentes entre sí. Por ejemplo, las cornamentas se encuentran principalmente en los ciervos machos y los pavos reales machos tienen normalmente colores brillantes y grandes plumas de cola iridiscentes, mientras que las hembras son mucho más moderadas en su coloración.

Esto se conoce como dimorfismo sexual y es muy común dentro del reino animal. Se espera que los dinosaurios también exhiban estas diferencias. Sin embargo, la nueva investigación sugiere que el sexto es demasiado difícil de distinguir sólo analizando el esqueleto.

“Algunos animales muestran niveles extraordinariamente altos de dimorfismo sexual, por ejemplo, grandes diferencias de tamaño entre machos y hembras. Los gaviales están en algún lugar en medio, ya que poseen esta gran fosa narial que puede ayudar a la identificación. Nuestro estudio sugiere que, a menos que las diferencias entre los dinosaurios sean realmente sorprendentes, o hay una característica clara como la fosa, tendremos dificultades para distinguir a un dinosaurio macho de una hembra usando nuestros esqueletos de dinosaurios existentes”, añade Hone.

La nueva investigación también desafía estudios anteriores que han insinuado las diferencias entre los sexos en especies populares de dinosaurios, como el ‘Tyrannosaurus rex’, y conllevaron ideas erróneas comunes entre el público en general.

“Hace muchos años, un artículo científico sugirió que las ‘Tyrannosaurus rex’ femeninas son más grandes que los machos. Sin embargo, esto se basó en registros de 25 especímenes incompletos y nuestros resultados muestran que este nivel de datos no es lo suficientemente bueno como para poder llegar a esa conclusión”, recalca Hone.