La mitad de las mujeres millennials y de la Generación Z se ha planteado ser madre soltera

Resultados de la “Encuesta Merck Generación Z y Millennials: ¿entra la maternidad en sus planes?” por el Día de la Madre

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  • 8 de cada 10 millennials quieren ser madres en un plazo de 3 a 5 años, frente a 6 de cada 10 mujeres de la Generación Z
  •  Más de la mitad de las millennials (52%) asegura que es muy o bastante probable que congele óvulos para preservar su fertilidad, algo que también haría el 43% de las mujeres de la Generación Z
  •  Una de cada cuatro mujeres piensa, equivocadamente, que debería comenzar a preocuparse por su salud reproductiva a partir de los 45 años o nunca porque no le parece relevante
  •  En el caso de encontrar dificultades a la hora de conseguir el embarazo, las mujeres de la Generación Z elegirían casi indistintamente entre la reproducción asistida (40%) y la adopción (31%), mientras que las millennials prefieren la reproducción asistida (58%)

 El 49% de las mujeres de las generaciones Z (actualmente tienen entre 18 y 25 años) y Millennial (de 26 a 35 años) se ha planteado alguna vez ser madre soltera. Esta es una de las conclusiones de la Encuesta Merck “Generación Z y millennials: ¿entra la maternidad en sus planes?” promovida por la compañía de ciencia y tecnología Merck con el apoyo técnico de la consultora GAD3, cuyos resultados se han dado a conocer con motivo del Día de la Madre.

“Sabemos que el primer hijo llega cada vez más tarde, cuando la mujer tiene en torno a 31 años, y que la tasa de natalidad se ha ido reduciendo anualmente desde el año 2008 en España”, explica Carlos Martínez Caballero, director de la Unidad de Fertilidad de Merck. “En Merck sentimos la curiosidad de saber cuál será la tendencia en los próximos años e indagar en el proyecto vital de las generaciones más jóvenes de nuestro país. De ahí que les hayamos preguntado no sólo qué espacio ocuparía la maternidad en sus vidas, sino también cómo la vivirían y las respuestas nos han sorprendido”.

La encuesta, en la que han participado 1.200 jóvenes de todo el país con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, pone de manifiesto que la maternidad forma parte del proyecto vital a medio plazo (entre 3 y 5 años) de la mayoría de las mujeres (72%) de ambas generaciones. Este deseo se da en mayor medida entre las millennials (80%) en comparación con las mujeres de la Generación Z (62%).

La realidad demuestra que la edad media a la que la mujer tiene el primer hijo en España se sitúa en los 31 años,[i] pero la señalada como idónea por las encuestadas son los 28 años (Generación Z) y los 30 años (Millennial). La falta de estabilidad económica y las razones de salud son los dos principales motivos argumentados por ambas generaciones para retrasar ese momento.

Este retraso de la maternidad implica que se reduzca la fertilidad de la mujer y muchas de ellas reconocen que les preocupa su reloj biológico. Según los resultados de la encuesta de Merck, el 43% de las españolas de entre 18 y 35 años están preocupadas por este asunto y esta intranquilidad comienza antes de los 30 años en más de la mitad de ellas (55%). Tal y como explica el doctor Luis Martínez, presidente de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF)“siempre que no existan circunstancias especiales (cirugías ováricas, endometriosis, menopausia precoz en la familia), la fertilidad de la mujer empieza a verse comprometida a partir de los 35 años, que es cuando hay una disminución de la reserva ovárica”. Sin embargo, una de cada cuatro mujeres piensa que debería comenzar a preocuparse por su salud reproductiva a partir de los 45 años o nunca porque no le parece relevante.

 Al ser preguntadas por la posibilidad de congelar sus óvulos para preservar su fertilidad y poder convertirse en madres con ciertas garantías a una edad más tardía, casi la mitad de las mujeres entrevistadas (48%) asegura que ve que es muy o bastante probable que recurra a esta técnica. Por generaciones, más de la mitad de las millennials (52%) y el 43% de las mujeres de la Generación Z admiten que darían este paso. “En mujeres sin patologías previas, la edad ideal para congelar óvulos fértiles sería antes de los 35 años. En ese periodo de edad, la cantidad y calidad de los óvulos permitirá obtener la mejor tasa de gestación tras su descongelación”, apunta el presidente de la SEF.

 Conocer el estado de la reserva ovárica, fundamental

 La reserva ovárica es la cantidad de óvulos de los que dispone una mujer en un momento concreto de su vida. Esta información puede obtenerse a cualquier edad con un sencillo análisis de sangre o mediante una ecografía y es fundamental para saber las posibilidades que tiene la mujer de quedarse embarazada de forma natural o mediante técnicas de reproducción asistida. “Si bien la edad es el parámetro más importante para valorar la capacidad reproductiva de una mujer, la reserva ovárica puede expresar hasta cuándo la paciente puede realizarse un tratamiento de Fecundación in Vitro con cierta garantía de éxito”, explica el doctor Martínez.

A pesar de tratarse de un indicador tan importante, sólo el 23% de las mujeres encuestadas sabe realmente qué es la reserva ovárica (seis de cada diez piensan equivocadamente que se trata de un tratamiento para extraer óvulos en un procedimiento de reproducción asistida). Por generaciones, las millennials tienen un mayor conocimiento de lo que es la reserva ovárica, aunque en ambos casos el porcentaje de las que lo saben sigue siendo inferior al 30%.

¿Optarían por un tratamiento de fertilidad?

En el caso de encontrar dificultades a la hora de conseguir el embarazo, las mujeres de ambas generaciones escogerían como primera opción la reproducción asistida (50%).

Las de la Generación Z elegirían casi indistintamente entre la reproducción asistida (40%) y la adopción (31%), mientras que las millennials elegirían en mayor medida como primera opción la reproducción asistida (58%) y la adopción solo se la plantea el 19% de ellas.

En lo que se refiere a la posibilidad de tener hijos con óvulos o espermatozoides de donante, más de la mitad de los hombres y mujeres encuestados (53%) reconoce que recurriría a un donante para tener un hijo. Las mujeres están más dispuestas a hacerlo que los hombres (55% vs 50%). Sin embargo, ellos están más dispuestos a donar sus espermatozoides que ellas sus óvulos (68% vs 51%).