La reactivación económica debe primar la seguridad de las plantillas por encima de la rentabilidad empresarial

Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, CCOO hace un llamamiento a replantearse el modelo de prevención de riesgos laborales actual para adaptarlo a una nueva situación que no será coyuntural 

0

La pandemia del Covid-19 ha provocado que este 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, esté marcado por una indudable necesidad de cambio en materia de prevención de riesgos laborales. Desde CCOO se hace, pues, un llamamiento a toda la sociedad para que la vuelta a la normalidad tras el Estado de Alarma no suponga volver a las anteriores costumbres, cuya validez ha quedado descartada por esta crisis.

Este sindicato quiere hacer especial hincapié en que a partir de ahora lo primero debe ser garantizar la seguridad de las personas trabajadoras, para así poder después garantizar la seguridad fuera del ámbito laboral, pues la crisis ha demostrado con claridad el tremendo peso que esas personas tienen en el mantenimiento de la sociedad en su conjunto.

“Hasta ahora los problemas de salud en el ámbito laboral se quedaban en el ámbito de la empresa, pero ahora vemos como transcienden a toda la sociedad. Del mismo modo, la salud pública afecta directamente a la empresa, por lo que ambas cosas deben estar perfectamente coordinadas y en colaboración”, ha afirmado el secretario de salud laboral de CCOO Málaga, José Martín Anaya. 

Anaya ha recordado que dar una imagen de seguridad y salubridad que no deje lugar a dudas es especialmente esencial en lugares como Málaga, en los que la dependencia del sector turístico es tan alta, y en el que se debe apostar por un turismo de calidad pero no de cantidad, al menos durante un tiempo. Por ello ha pedido que se abandone el mercantilismo que hasta ahora ha presidido la práctica de la prevención de riesgos laborales en favor del protagonismo de la protección de la salud de las plantillas. En ese sentido, el sindicalista ha propuesto un nuevo modelo que se base en la colaboración de cuatro pilares:

  • En primer lugar es preciso que los delegados de prevención de riesgos laborales reevalúen cada uno de los puestos y creen protocolos adaptados a cada empresa.
  • Los delegados sindicales deben ser responsables de vigilar y fomentar el cumplimiento de esos nuevos protocolos.
  • Las personas trabajadoras deben ser plenamente conscientes y responsables del cumplimiento de las normas destinadas a proteger su salud y seguridad.
  • Los empresarios tienen que facilitar los medios que sean precisos para el cumplimiento de los nuevos protocolos. En este sentido, desde CCOO se hace un llamamiento a las administraciones responsables para que faciliten las ayudas precisas a las pymes que no puedan afrontar la inversión que supondrá la adaptación.

José Martín Anaya ha recordado que “esta pandemia no es un cuello de botella del que saldremos para seguir como antes. Es preciso que se cambie el modelo para evitar situaciones como que un trabajador con síntomas de cualquier enfermedad se vea obligado a acudir a su centro de trabajo por miedo a represalias o a pérdidas económicas. Es cierto que hay que vigilar que no se comentan abusos, pero no considerar sospechoso a todo el que se dé de baja”. 

En este sentido, Anaya ha criticado la forma de actuar de varias mutuas durante la actual pandemia, presionando a muchas personas trabajadoras para que se incorporen a sus puestos sin estar aun totalmente recuperadas. “La función de las mutuas en el sistema de prevención de riesgos es otro de los puntos que tendremos que analizar una vez superada la crisis sanitaria dado el papel ineficaz, y en ocasiones deleznable, que están teniendo durante la pandemia”.