La cubierta para piscinas ahorra tiempo y dinero

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Las piscinas particulares son unos elementos extraordinarios para la diversión y el disfrute de los momentos de ocio al tiempo que se realizan ejercicios beneficiosos para la salud. Pero lo que muy pocos propietarios consideran son las ventajas que proporciona un cobertor o cubierta para protegerla cuando no está siendo utilizada.

Las piscinas ofrecen un espacio inmejorable para pasar los peores meses de calor, un rincón para las risas y el juego, además de una oportunidad agradable y entretenida de ponerse en forma. Pero, como todo propietario de piscinas sabe, el mantenimiento es obligatorio y debe ser constante, lo que conlleva una serie de gastos que hay que tener en cuenta.

Una piscina requiere de cuidados, como la recogida de la suciedad superficial, el barrido de los sedimentos, la depuración del agua y el control de productos químicos, como el cloro, los floculantes o el antialgas. Todas estas acciones se traducen en un gasto de tiempo y de dinero, un coste que se verá notablemente reducido si se instala una cubierta para piscinas.

Por qué usar una cobertura para las piscinas

Al comprar un cobertor para piscinas se estará invirtiendo sabiamente, consiguiendo un efecto inmediato sobre el mantenimiento de la calidad del agua. Y es que esta funda protectora que cubre la piscina cuando no esta en uso la protege de la caída de insectos, polvo, tierra, hojas…

Con esta cubierta no se tendrá que limpiar con tanta asiduidad, no se gastará tanto en productos químicos, ahorrando también en el tiempo que se dedica a pasar el barrefondos y a utilizar el recogehojas. Por otro lado, los elementos y máquinas dedicadas a la depuración del agua sufrirán menos por el trabajo realizado, lo que implica menos mantenimiento de sus piezas y, por lo tanto, la notable prolongación de su periodo vital.

Consejos para elegir la mejor cubierta para piscinas

Una vez que se conocen las claras ventajas de adquirir este elemento protector, se deberá decidir dónde adquirirla y, en este sentido, como primer consejo, sería optar por una empresa profesional y especializada.

Las cubiertas para piscinas de Ferromar cubren todas y cada una de las exigencias y modelos que el propietario de una piscina necesita para proteger su zona de baño, y al mejor precio del mercado. Esta empresa especializada en todos los elementos necesarios para mantener una piscina en óptimas condiciones ofrece desde las clásicas cubiertas extensibles de PVC hasta instalaciones en madera y aluminio, telescópicas, curvas, angulares o motorizadas.

En la elección de la cubierta debe primar la protección que realice de su interior, pero también su resistencia, ya que es un elemento que, por regla general, se encuentra a la intemperie, por lo que sufrirá las constantes inclemencias del tiempo.

Por otro lado, es importante que la empresa que la ofrezca cuente con garantía y un servicio profesional para la instalación, algo que ocurre con la empresa mencionada, Piscinas Ferromar.

Como cabe suponer, hay que tener en cuenta las medidas de la piscina para adquirir una cubierta de mayor tamaño, de este modo quedará tapada de forma eficaz.

Tipos de cubierta para piscinas

No son pocos los tipos de cubiertas entre los que se puede elegir. Como suele ocurrir, su elección quedará supeditada al presupuesto y al aspecto estético que se quiera imprimir.

Las cubiertas de lonas

Posiblemente las más comunes, son grandes trozos de tejido, impermeables y plásticas (PVC), que hacen su función cuando se extienden sobre la piscina y se fijan a los laterales de esta. Impiden la entrada de cualquier elemento extraño y, si son térmicas, también la salida del calor del agua. Su densidad impide también la entrada de luz, lo que evita la proliferación de algas.

Cubiertas bajas

Instalaciones en metal y vidrio que sirven para tapar la piscina, pero dejando espacio para ser utilizada. Es la más indicada para aquellos lugares con dimensiones reducidas.

Cubiertas altas

Igual que la anterior, pero con más espacio disponible. Con ellas se puede usar la piscina todo el año. Otorga plena libertad de movimientos.

Cubiertas de redes

Es la más básica de todas, ya que consta de un entramado en forma de red que impide la caída de las hojas de los árboles y demás elementos de mayor tamaño y peso. Evita que se ensucie en exceso, pero no la protege completamente.

Cubiertas solares

Toda una innovación necesaria en estos tiempos de ahorro y optimización energética. Estas cubiertas, además de proteger la piscina, aprovechan la energía solar para transferir calor a la propia piscina. Una modalidad de este sistema es el de las cubiertas de anillos solares, que calientan en profundidad el agua gracias a su diseño. Además, se apagan solas cuando se llega a la temperatura que se desea.

Cubiertas de persiana o de seguridad

Como su propio nombre indica, tiene el aspecto y funcionan igual que una persiana metálica, pero en horizontal para extenderse a lo largo de toda la piscina. Esta cubierta protege de la suciedad, pero también evita que niños y mascotas puedan caer.