La Térmica acoge una gran exposición retrospectiva de la fotógrafa Lee Miller

Retratos de personajes destacados, fotografía femenina, de la II Guerra Mundial e imágenes surrealistas conforman esta muestra

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This portrait was shot to show the hair band which was made of a revolutionary new material called plastic. Lee used a half plate studio camera which could not focus at close range, so she had to shoot this full frame shot, and make an enlargement for the close-up.

Considerada una de las fotógrafas más importantes del mundo, sus obras se dividen en dos salas expositivas con más de 100 imágenes de toda su carrera

Se incluye en la muestra su célebre sesión realizada en los apartamentos de Hitler, raramente expuesta anteriormente

Antony Penrose, hijo de Lee Miller, ofrecerá una conferencia previa a la inauguración

El centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga, La Térmica (avenida de Los Guindos, 48), inaugura este jueves 14 de noviembre una gran muestra retrospectiva sobre una de las fotógrafas claves del siglo XX, Lee Miller. ‘Surrealista’ de Lee Miller es una gran retrospectiva compuesta por un centenar de las imágenes más icónicas y famosas pertenecientes a todos los períodos de su carrera artística: la estancia en París, el regreso a Nueva York, el período entre Oriente y Occidente antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, la trayectoria como corresponsal de guerra siguiendo al ejército americano, y sus últimos años.

Así lo han dado a conocer hoy en la Sala 017 del espacio cultural la vicepresidenta cuarta de la Diputación de Málaga, Natacha Rivas; el director de la Fundación Lee Miller e hijo de la artista, Antony Penrose; y los comisarios de la muestra, Vittoria Mainoldi y Mario Martín Pareja.

Rivas ha destacado la “fascinante” vida de esta artista, reflejada en sus fotografías que estarán expuestas en dos espacios expositivos en La Térmica y que constituye la exposición más completa de Lee Miller en España hasta ahora. Por su parte, Martín Pareja ha destacado la honestidad en su carrera artística de la que fue dueña en todo momento, incluso cuando decidió romper con todo y ser chef.

El hijo de la artista, Antony Penrose, se ha mostrado muy agradecido al equipo de La Térmica y a los comisarios, y ha precisado que las fotografías de guerra de su madre reflejan “su defensa de la libertad, la paz y la justicia”.

La exposición contiene un total de 101 fotografías, la más icónicas y famosas de la carrera de Miller, incluso, se incluye la mítica sesión realizada en el apartamento de Hitler, pocas veces exhibida. Se podrá visitar hasta el 26 de febrero de 2020, de martes a domingo de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas, con entrada libre hasta completar aforo.

La inauguración tendrá lugar a las 20.00 horas dividida en dos salas expositivas. De forma previa, a las 19.00 horas, Antony Penrose, hijo de Lee Miller, ofrecerá una conferencia en relación con esta exposición. Y a partir de las 21.00 horas se contará con el concierto de Hako Trío, junto a Ana Cisneros, para amenizar la velada.

Lee Miller

La comisaria Mainoldi ha sido la encargada de repasar la carrera de Lee Miller, que nació en Nueva York en 1907 y ha sido modelo, fotógrafa, artista, corresponsal de guerra y chef.

Descubierta por Condé Nast, Lee Miller (1907-1977) se convierte desde su primera portada para Vogue en 1927 en una modelo reconocida y solicitada por las revistas de moda. Muchos de los fotógrafos más importantes de la época la retratan, como Edward Steichen, George Hoyningen-Huene o Arnold Genthe, hasta que ella decide pasar al otro lado del objetivo. Tras esta decisión se fragua una de las carreras más brillantes e interesantes de la historia de la fotografía universal.

Cuando Miller decide ser fotógrafa, está ya marcada profundamente por las imágenes del fotógrafo más importante de entonces: Man Ray, del cual se convertirá en modelo, musa inspiradora y amante. La relación artística y profesional conjunta será provechosa, duradera y les llevará a desarrollar la técnica de la solarización.

Amiga de Picasso, Ernst, Cocteau, Miró y todo el grupo del Surrealismo, Miller abre su propio estudio teniendo mucho éxito en la fotografía de moda y el retrato, aunque la obra más importante de aquel período son sus imágenes surrealistas, muchas de las cuales han sido erróneamente atribuidas a Man Ray.

Después de este paréntesis formativo, en 1932 Miller decide retornar a Nueva York para abrir un nuevo estudio que, a pesar del éxito, cierra a los dos años para mudarse a El Cairo, Egipto, con su marido, el empresario Aziz Eloui Bey.

Ella queda fascinada por las travesías y viajes al desierto donde fotografía sus pueblos y ruinas. Durante una visita a París en 1937 conoce a Roland Penrose, artista surrealista que llega a ser su segundo marido y con el que viaja a Grecia y Rumanía. En 1939 deja Egipto por Londres con Penrose, justo antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Desafiando las solicitudes de la Embajada de Estados Unidos para que volviese a su país, acepta un trabajo para Vogue como fotógrafa.

Documenta los incesantes bombardeos sobre Londres. Sin embargo, su contribución más importante llegará en 1944 cuando es acreditada como corresponsal de guerra para ir con las tropas americanas al continente, colaborando con el fotógrafo de las revistas Life y Time David E. Scherman.

Cruza el Canal con las tropas de marina norteamericanas, siendo, probablemente, la única mujer fotoperiodista en combate que cubra el frente de batalla en Europa. Testigo del sitio de St. Malo, la liberación de París, las batallas de Luxemburgo y Alsacia, el encuentro ruso-americano en Torgau o la liberación de Buchenwald y Dachau, hasta se aloja en la casa de Hitler y Eva Braun en Múnich y fotografía el »Nido de águila» de Hitler en llamas en Berchtesgaden en vísperas de la rendición alemana. Adentrándose en la Europa del Este cubre las horrendas escenas de los niños muriendo en Viena, la placentera vida de post-guerra en Hungría y la ejecución de su ex-Primer Ministro Lazlo Bardossy.

Y es en estos intensos días cuando llega el descubrimiento de los apartamentos de Hitler en Múnich donde se capta su fotografía más célebre: su autorretrato en la bañera del Führer.

Tras la guerra sigue fotografiando moda y a celebridades para Vogue durante dos años, pero el estrés postraumático causado por el período como reportera de guerra, contribuye a su progresiva renuncia a la escena artística, y a su retiro de los objetivos en el hogar familiar, aunque colabora con su marido, Roland Penrose, en las biografías que él escribe sobre Picasso, Miró, Man Ray y Tàpies.

Lee Miller fallece en Farley Farm en 1977.