Para disfrutar la vida al máximo, necesitas tener una mente estratégica. Psicólogo Málaga Centro Te Motivan

Aquellos que reconocen la importancia de nuestros procesos mentales en cada área de la vida diaria podrán vivir de manera satisfactoria y lograr un mayor estado de equilibrio y bienestar.

Poseer una mente estratégica nos permite adaptarnos a la realidad de una manera funcional y tener un equipo adicional para enfrentar los desafíos de cada día.

Una mente estratégica no se nos da como un regalo desde el nacimiento, sino que representa una construcción diaria que nace de la interacción entre nuestros pensamientos y nuestras formas de actuar.

Tener una mente estratégica significa ser flexible y capaz de ver la realidad desde múltiples puntos de vista, usar lógicas no ordinarias, orientarse hacia una solución y no la causa de los problemas, no temer el cambio, dejarse llevar por las emociones, abandonar la idea de control , pero también para ser resistente y perseverante.

Todo esto se puede aprender y también podemos enseñárselo a nuestros hijos.

Una mente estratégica podría definirse como la mentalidad que nos permite ser más elásticos y suaves cuando nos encontramos interactuando con nosotros mismos, con los demás y con la realidad, y debemos poseer algunas características fundamentales.

Las características de una mente estratégica.

  •     Saber utilizar lógicas no ordinarias: dado que cada percepción nuestra es nuestra construcción mental, ninguno de nosotros puede escapar a la lógica del autoengaño, que debe gestionarse y explotarse de forma adaptable en nuestro equilibrio diario.
  •     Orientación a la solución y al cambio: una mente estratégica no está interesada en la causa de los problemas, sino en su solución, no teme el cambio, porque es consciente de que es algo inevitable.
  •     Mantener la esperanza en la vida: si cada uno de nosotros está convencido de que podemos manejar la realidad y nuestras propias reacciones, podremos soportar cualquier evento estresante que le pueda suceder. Aquellos que logren mantener esta actitud tendrán un buen desempeño frente a los problemas.
  •     Saber practicar el arte de la reestructuración: aprender a mirar la realidad desde diferentes perspectivas es de fundamental importancia, ya que nos permite, incluso en las condiciones más desfavorables, crear un nuevo sentido e ir más allá. Quien posee la capacidad de reestructurar siempre logra encontrar, incluso en la adversidad, un aspecto positivo.
  •     Tener sentido del humor: saber cómo reírse de algo, por muy feo que sea, significa tener la capacidad de verlo desde otra perspectiva y, por lo tanto, también poder cambiarlo, transformarlo, mejorarlo.
  •   Ser resistente: quien tenga una mente resistente no se derrumba ante las dificultades, ya que logra convertirlos en desafíos y encuentra en sí mismo una fuerza inesperada que se manifiesta en un compromiso extraordinario.

¿Cuáles son las estrategias para desarrollar una mente estratégica?

    Evite evitar: evitar algo que nos gustaría hacer y al que renunciamos por temor, solo nos lleva a aumentar nuestra condición de miedo y nuestra sensación de insuficiencia hasta que tememos un número cada vez mayor de situaciones. En cambio, podría ser útil hacer algo todos los días, de manera preventiva, para salir de nuestra “zona de confort”, que consiste en todas las cosas que hacemos de manera habitual y que a menudo se convierten en una jaula de la que es difícil salir.

Acepte emociones y pensamientos negativos: las emociones negativas no deben combatirse, sino que deben aceptarse y superarse; de lo contrario, para lograr un efecto paradójico, las amplificaremos aún más. En estos casos, a menudo es efectivo usar un enfoque narrativo o procesar las emociones experimentadas al ponerlas en forma escrita, una técnica que a menudo se usa con éxito, en breve terapia estratégica, también en el tratamiento del trastorno por estrés postraumático.

Cultivar la belleza: siempre es posible encontrar en nuestros días algo que nos haga sentir felices: un acto de bondad, dedicándonos a nuestro deporte favorito, leyendo un buen libro, abrazando a nuestros hijos. Cultivar la belleza en lo que nos rodea tiene un efecto beneficioso y nos permite sentirnos en armonía con nosotros mismos, con los demás y con el mundo.

Y hasta aquí este artículo. Ahora toca unas merecidas vacaciones. Volveré en septiembre con más artículos que espero sea de tu de interés.

Un saludo,

Psicólogo Te Motivan

Carlos Casaleiz