A los españoles les encanta disfrutar de su tiempo libre, y si el clima acompaña, les encanta hacerlo al aire libre, por supuesto, disfrutando de buena compañía, pues la mejor caña, café o aperitivo sabe mucho mejor cuando se disfruta en buena compañía. Pero, como se suele decir: para gustos, colores. Y es que, lo que para unos puede ser el mejor café del mundo, para otros puede que no lo sea tanto, no tanto por la calidad de los productos, sino más bien por las proporciones. No obstante, y como indican desde el Café Central Málaga, “si existe un lugar en el mundo en el que las proporciones de café estén perfectamente definidas ese es nuestro café. Y es que, la clásica y peculiar forma de pedir un café en toda la provincia se le debe a nuestro fundador, que en la postguerra creó una carta de cafés apta para todos los gustos y que se ha convertido en algo más que característico de nuestra Málaga querida”.

Y es que, el clásico café con leche admite una enorme variedad de proporciones, a pesar de estar compuesto por solo dos ingredientes, el café y la leche. Y si bien, en el resto del país lo clásico es pedir un café solo, un café con leche o un manchado, en el Café Central Málaga existen nueve variedades en las que la proporción de café y leche están perfectamente definidas y que se han extendido al resto de la provincia, son las siguientes:

  • Café solo: al igual que en el resto del país se trata de 100% café, sin nada de leche.
  • Café largo: 90% café y 10% de leche, lo que equivaldría al clásico café manchado en el resto del país.
  • Café semilargo: está muy lejos de ser uno de los más demandados, compuesto por 80% café y 20% leche, es típicamente malagueño.
  • Café solo corto: 60% café y 40% leche.
  • Café mitad: su propio nombre lo indica, mitad café y mitad leche.
  • Café entrecorto: un 40% de café y un 60% de leche, hacen de este café típicamente malagueño una exquisitez para el paladar.
  • Café corto: 30% café y 70% leche.
  • Café sombra: 20% café y 80% leche, sin duda, y junto con el siguiente forman el tándem más icónico de los cafés malagueños.
  • Café nube: 10% café y 90% leche, es decir un vaso de leche manchada.

Como se puede comprobar, Málaga es uno de los pocos lugares en los que han sabido llamar a cosa por su nombre. No obstante, “no se puede dejar de mencionar que en la carta original del café hay un décimo café el no me lo pongas, que como su propio nombre indica contiene 0% de nada”.