Recursos Humanos: consejos para integrar al nuevo

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El departamento de recursos humanos se ha abierto paso, pese a su relativa juventud, en uno de los más prestigiosos del mundo empresarial. Sus funciones son incontables, porque sus utilidades aún no han tocado techo.

¿Para qué sirve un departamento de recursos humanos?

Si tienes una empresa lee atentamente y mejora tu departamento de RRHH con Emprendepyme y aprende a sacar partido de este. Todo irá viento en popa en cuanto el departamento se ponga las pilas.

Un departamento de recursos humanos gestiona la parte más cualitativa y menos cuantitativa de una empresa: sus trabajadores. Todas las personas que conforman y hacen funcionar ese proyecto que tenemos.

La idea en muchos sentidos es que se optimiza el funcionamiento de las personas. Por eso en el departamento de Recursos Humanos tienen cabida personas de formación más humanística, como psicología, filosofía o sociología.

Claro que no podemos recibir esta información y creernos de repente que es simplemente una organización para animar a los empleados. De hecho su trabajo es, a su manera el más complejo de todos.

Por ejemplo, se encargan de la evaluación de los empleados a contratar. Es decir, si tenemos una empresa de seguridad, pues si de nuestro nuevo compañero está en condiciones de portar armas.

Otra muy interesante es la de las relaciones laborales. Es decir, de los convenios colectivos, y de engrasar las diferentes ruedas de una empresa para que funcionen conjuntamente.

Por ejemplo si tenemos una empresa de motos los de recursos humanos deben seleccionarnos a los mecánicos que echen el currículum, y además hacer entenderse a los de diseño con los encargados de la parte más técnica.

Pero no acaba ahí. El seguimiento que se hará al nuevo empleado, aunque también a antiguos en menor medida, será para evaluar su desempeño. Es decir, como rinde el nuevo en la empresa.

También deben ocuparse de los beneficios sociales que se llevan los trabajadores. Es decir, en un hotel un recepcionista cobra algo más debido a que los trabajos nocturnos les hacen perder un ritmo de sueño normal.

Y además toda empresa seria que se precie tiene una ficha técnica con las características y los pormenores de cada puesto de empleo. Así, si un trabajador va a interesarse por él, sabe a lo que se atiene.

Y ese nuevo trabajador también será objeto y sujeto de los esfuerzos del departamento. Porque una labor muy importante es la de integrar a los nuevos, poder hacerles sentir parte.

Cómo recibir al nuevo

Ser nuevo es un asunto espinoso tanto para la persona que se incorpora como para los que lo reciben. Para aprender cómo acoger a un nuevo compañero, saber cómo incorporarle, haz click aquí

Hay una palabra que por mucho utilizada no es más común que es la empatía. La empatía implica ponerse en los zapatos del otro, entender que sus situación o es la misma o podría ser la misma que la tuya en alguna ocasión.

Los trabajadores, incluso esos necesarios veteranos que ya estén de vuelta de todo, tienen que recordar que ellos también fueros nuevos alguna vez. Y que sobre todo, nadie nace sabiendo.

Así que no hay que dar nada por sentado. Es decir, explicarle todo y aclararle que ante cualquier duda, puede ir tranquilo a preguntarte. Por supuesto esto se irá agradeciendo en forma de buenos resultados.

Sobra decir que hay que exigirle igual que al resto. Primero porque la empresa necesita el cien por cien de sus empleados. Y segundo porque al resto de trabajadores les molestaría ver que hacen más que el otro.

Además viene muy bien ir enseñándole los entresijos de la empresa. Desde cual es la máquina de café que funciona a qué jefe es mejor ni sonreírle, todo suma. La cosa es que sea uno más del grupo.

Y para eso hay que presentarle al grupo de compañeros. Aunque aquí recomendamos algo de “dejar hacer”, esto es, que él se haga su hueco. Sus mayores filias o fobias con alguno serán las que le hagan su hueco.

Seremos tajantes aquí, es fundamental que no cree mal ambiente o se sienta excluido del grupo humano. Recordemos que va a pasar allí una parte de su vida, no simplemente a firmar cinco días a la semana.

Por último, que los jefes tengan en consideración que es nuevo, tanto para bien como para mal. Pueden corregir errores pasados cometidos con otros empleados en él, y a la vez tener la paciencia necesaria.

Finalmente, aclarar que la integración es algo esencial. Un árbol sin savia nueva muere, y sin un flujo de ideas y saber hacer, las empresas caen. Así que recomendamos, si es usted empresario, seguir estos pasos atentamente. Al fin y al cabo, el mercado es rápido y nosotros hemos de serlo más.