La ocupación urbana del litoral malagueño en los últimos 50 años ha duplicado la pérdida de suelos por erosión

0
litoral andlauz

Un trabajo que acaba de ser publicado en el Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, revista científica incluida en el Journal Citation Report, un selecto grupo con las publicaciones de mayor impacto científico internacional, y que ha sido firmado por Antonio Gallegos Reina y María Jesús Perles Roselló, investigadores de la Universidad de Málaga (UMA), concluye que la ocupación urbana del litoral en la provincia de Málaga en los últimos 50 años ha duplicado la pérdida de suelos por erosión y la escorrentía que se produce con las lluvias.

La urbanización del litoral se ha multiplicado por 1.000 en los últimos 50 años, haciendo que la pérdida de suelos pase de 50 a 96 toneladas por hectárea y año. De igual modo, en los años 50 por término medio sólo las lluvias de más de 65 litros por metros cuadrado producían escorrentía, mientras que en la actualidad cualquier lluvia que supere los 36 l/m 2 produce escorrentía.

El trabajo de los investigadores malagueños realiza un estudio mediante cartografía y bases de datos de los principales factores causantes de la inundabilidad y la pérdida de suelos en la provincia entre los años 1957 y 2007, con metodologías de uso habitual entre la comunidad científica, pero que nunca habían sido aplicadas a una escala provincial.

A partir de dicho análisis sobre 7.453 cuencas fluviales se ha obtenido abundante información cuantitativa que permite comprender con detalle cómo se relaciona la evolución urbanística de la provincia de Málaga en los últimos 50 años con el indudable incremento paralelo de las inundaciones y la pérdida de suelos.

Además, se han podido identificar los principales cambios en los usos del suelo que han generado dicha situación. Así, y fundamentalmente en la franja litoral, la periurbanización por segunda residencia y turismo residencial y los incendios forestales han sido los factores que más han lastimado la resiliencia de la provincia ante los riesgos naturales.

Y en sentido contrario, en el interior de la provincia, las reforestaciones y la creación de espacios protegidos han permitido una mayor capacidad de reacción ante los mismos riesgos.

No obstante, y aunque superficialmente el balance se equilibra, dado que buena parte de la población se concentra en el litoral se puede considerar que la evolución neta de los riesgos naturales en la provincia ha sido muy negativa.

Estas conclusiones no hacen sino agravar el actual escenario de cambio climático, que en regiones como la mediterránea encamina hacia la desertificación, con una disminución de las precipitaciones, un aumento de las lluvias torrenciales y una pérdida cada vez mayor del suelo.

Considerando los resultados por regiones, las repoblaciones y los desarrollos forestales endógenos en los Montes de Málaga, Sierra de Mijas, laderas orientales y meridionales de la Serranía de Ronda, Sierras de Tejeda y Almijara, y sierras de la cordillera de Antequera han mejorado la predisposición natural de dichos territorios ante los riesgos de inundabilidad y erosión de suelos; mientras que los desarrollos turísticos, periurbanos y de segunda residencia han incrementado ambos riesgos en toda la franja costera litoral, ascendiendo laderas arribas dicha problemática en determinados municipios como Nerja, Frigiliana, Estepona, Casares, Benahavís o Istán, así como también en otros municipios partícipes del desarrollo turístico o de la aglomeración urbana de Málaga, como Tolox, Alhaurín de la Torre o Cómpeta.

Articulo relacionado: La costa española “devorada” por la urbanización masiva, denuncia Greenpeace