Descubre qué son y dónde disfrutar los mejores tejeringos en Málaga

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Domingo, descanso y un desayuno de campeones. Los fines de semana se convierten en todo un homenaje gastronómico en multitud de hogares españoles. Cuidarse durante la semana es importante, pero no hay que hacerlo siempre, puesto que saltarse la dieta también tiene muchos beneficios. Consumir frutas y verduras es sano, pero puede llegar a ser aburrido. Por ello, hay que comer alimentos diferentes que no tienen por qué ser así. Un pastel, una tarta o unos churros con chocolate son algunos ejemplos de desayunos de disfrute. Respecto a este último desayuno, ¿sabías que basta con una máquina de churros e ingredientes de calidad para disfrutar de todo su sabor? En este artículo destacaremos cuáles son las claves para disfrutar de unos churros increíbles, los tipos que hay y dónde poder degustarlos.

El tejeringo se ha convertido en todo un símbolo malagueño

Las ciudades se caracterizan por multitud de aspectos. Historia, paisajes o gastronomía son algunos aspectos claves que diferencian unos lugares de otros. En este último aspecto, Málaga posee una gran variedad de platos que hacen que este lugar del sur de España sea uno de los mejores para comer.

Espetos de sardinas, tortas locas, el conocido pitufo malacitano o los tejeringos son algunos de ellos. Sin embargo, lo cierto es que el origen de los tejeringos en la ciudad de Málaga conviene conocerlo. Se han convertido en todo un reclamo para desayunos en casa con la familia o en las calles. Se trata de una masa de harina similar a los buñuelos, pero con diferente forma. En este caso, se opta por una forma alargada y se fríen en una máquina con aceite.

Según los expertos en la materia, su origen radica en Málaga y Cádiz. Según parece, surgió del pregón de algún expendedor que con la sartén hirviendo se dirigía al público femenino. En este caso, les decía: “Niña, ¿no te jeringo?”. Para otras personas, este exquisito plato tiene su origen en la civilización griega y romana.

Lo cierto es que los tejeringos son una manera más tradicional que hacer churros. Los churros son todo un símbolo de nuestro país y podemos encontrar multitud de recetas, pero lo cierto es que con los tejeringos hay una elaboración más diversa. Es muy artesanal, puesto que hay que dibujarlo a mano individualmente y cuesta aprender a hacerlos. Para ello, podéis ver este video donde la Churrería San Ginés e Inblan explican cómo hacerlos en el programa de “El Hormiguero”.

Lo cierto es que para poder hacerlos basta con disponer de unos pocos ingredientes muy básicos: harina, agua, sal y bicarbonato. Asimismo, la temperatura y el tiempo también son cruciales para el proceso de creación de este plato.

Lo cierto es que en Málaga tenemos la posibilidad de disfrutar de tres tipos de churros. Por un lado, encontramos el churro, el tejeringo y el churro madrileño. Cada uno de ellos tiene sus particularidades y sus lugares para poder degustarlos, pero en este artículo nos centraremos en los tejeringos. Se trata de un producto local con gran tradición que se ha convertido en toda una referencia para las personas que visitan Málaga.

Su forma redondeada y textura lisa y resistente al mordisco hacen que sea distinto a los otros tipos de churros. A diferencia de los otros, este es más sabroso, más tierno y más jugoso. ¿Y dónde podemos disfrutar de ellos? Tal y como ocurre con muchas cosas en esta vida, hay que saber dónde encontrarlos y para ello, es necesario salir del centro. En El Caracol, a la altura de la calle Cristo, se pueden degustar con la tranquilidad de saber que están buenísimos. Su olor característico y el humo que hacen los tejeringos hacen que sea imposible no llevarse unos cuantos para disfrute del paladar.

En este caso, hay que apostar por aquellos que sean de calidad. Huye de los que llevan chocolate por fuera o algún otro complemento dulce. Los tejeringos funcionan por sí solos y basta con morder uno de ellos para poder descubrirlo. Como mucho, podemos rociar con un poco de azúcar la bolsa de nuestros tejeringos, pero no llevan nada más.

Otro aspecto clave es no mirar el precio. Tal y como ocurre con otros platos, a veces nos guiamos por un precio reducido y con ello, observamos cómo la calidad disminuye. Para los tejeringos no es necesario escatimar en ello, ya que llevarlos a casa como sorpresa para nuestros amigos y familiares no tiene precio. Y si se decide visitar Málaga, hay que guardar unos cuantos minutos y monedas para disfrutar de este increíble plato.

Ahora que conoces cuáles son las claves para poder saborear los tejeringos, es el momento de que te des la oportunidad de disfrutarlos. No hay mejor forma de comenzar un día que con un desayuno consistente que nos aporte toda la energía necesaria. Pide tu chocolate o café con leche y acompáñalo con este plato malagueño artesanal. Estamos completamente seguros de que no serán vuestro únicos tejeringos.