Impresiones de un visitante al Valle de los Caídos

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Por Salvador Domínguez.- Las visitas a CuelgaMuros, al Valle de los Caídos,  han aumentado en los últimos días de forma más que evidente, a los 500,000 visitantes anuales compuestos por nostálgicos del franquismo y multitud de curiosos y turistas que quieren conocer la mayor cruz del mundo y lo que es menos conocido también la mayor fosa de la guerra civil de España con 35.000 enterramientos, ahora se incorporan un numeroso grupo de ofendidos ante la noticia de que el Gobierno de España pretende exhumar los restos del Dictador.

Es llamativo las diferentes formas que adoptan los visitantes ante la pesada losa con el nombre de Francisco Franco, quien se arrodilla y besa el frío granito, quien levanta el brazo derecho 45 grados con la mano extendida gritando algo sobre Arriba, sobre España y sobre Franco, todo ello muy exaltados, los que vienen de países lejanos, donde a los dictadores se le quitan los honores, observan con mucha curiosidad,  mientras los vigilantes de Patrimonio intentan que no se hagan fotos, algunos novios se besan y las numerosas goteras que caen sobre unos cubos de diseño que inventó el gestor del lugar y que armonizan la escena con un continuo tintineo.

Los comentarios son variopintos, ahora  abundan entre los visitantes los que mencionan las acciones legales que pretenden tomar contra el Gobierno de la Nación al que acusan de Profanador de Tumbas, todo ello en un ambiente de crispación que nada tiene que ver con lo que en la calle vemos y oímos. No se si los que están indignados porque el Estado saque al dictador de su prominente tumba, también los estuvieron cuando la Comisión de expertos que estudió la situación de los enterramientos durante el Gobierno de Zapatero, concluyó que de los 35.000 enterrados allí, más de 23.000 eran republicanos asesinados,  a los que nadie pidió permiso a las  familias para exhumar sus cadáveres ¿Profanación? y que de los 12.000 restantes del bando nacional también hay muchos casos donde las familias no fueron consultadas, eso si provenían de familias humildes,  no como Sanjurgo, Mola o Queipo de Llano, porque en ese bando luchaban contra la lucha de clases pero por algo muy sencillo, porque reconocían la victoria de su clase, la clase dominante, a la que no pertenecían todos por muchas camisas que llevaran con el mismo color.

No sé si los ofendidos de hoy también lo están porque en la construcción del macro monumento funerario de la mayor cruz del mundo se utilizó a miles de presos políticos como  esclavos, mal alimentados y sin medidas de seguridad,  muriendo varios cientos en la obra, eso sí, se les ofrecieron ser enterrados en la cripta que construían.

Es muy importante que el Gobierno solucione de inmediato esta situación antes de que se crispen más lo ánimos, hay consenso entre todas las fuerzas políticas en el Parlamento, precisamos que una mañana nos levantemos con la noticia que los restos han sido entregados a la familia, el resto de los 35.000 no tendrán tanta suerte.