La Rosa Blanca sin disfraz

1

La verdad es una rosa blanca sin disfraz. A veces, los héroes y heroínas del cine se esconden tras las máscaras o un antifaz para luchar por la justicia y proteger a los indefensos de los malvados. En cambio, los cobardes, se camuflan bajo identidades falsas para cometer tropelías y descargar su odio contra los demás.

En los primeros, como el Zorro o Spiderman destacan los valores del altruísmo, la solidaridad, la lucha contra la injusticia y la denuncia de la mentira; los otros, como El caballero de la blanca luna, se ocultan tras su armadura para derribar a don Quijote y sus sueños, poniendo todo su afán en hacer daño, sin escrúpulos ni principios, solo por el placer de destruir. Así hay maldicientes que escudados tras una cuenta falsa de twitter, se esmeran en despellejar al prójimo y exponer sus absurdos pensamientos, pensamientos que defienden con la valentía de un piojo, sin atreverse a dar la cara para no arriesgar, por ejemplo, su cargo político. Unos se emplean a fondo en jugar al Candy Crash y otros, a lanzar improperios y amenazas en tweets a la usanza del presidente de USA.

Si yo tuviera que hacerme una cuenta falsa de twitter tengo pensados varios perfiles: Uno es el de Meryl Streep a quien admiro no solo como la fantástica actriz que es, sino más si cabe por su resistencia ante la actitud infame del nuevo presidente. Otro perfil que me fascina es el de una mujer a la que aprecio como persona, la diputada del Parlamento de Andalucía, María del Carmen Prieto, quien cansada de la corrupción y el engaño en la política, quiso aportar su granito de arena afiliándose a Ciudadanos, partido en el que ahora se siente desplazada debido a su solidaridad (donó a Cáritas dietas), su sensibilidad social con los problemas de la gente y su afán por conseguir una política cercana y transparente. Y el tercer perfil, La Rosa Blanca, que como saben fue un movimiento de resistencia que luchó pacíficamente durante la Segunda Guerra Mundial contra el nacionalsocialismo de Hitler. Corrieron la misma suerte que otros héroes que se atrevieron a denunciar lo que no es justo.

Este 26 de febrero también asistirán valientes a la ceremonia de los Oscars, que se opondrán a un presidente que se declara a favor de aumentar la inversión en armamento nuclear, que cierra la puerta de la concordia en el mundo y que culpa de sus problemas a la prensa y al FBI. Me es indiferente qué película conseguirá estatuillas, aunque “La llegada” y “Hasta el último hombre” me agradan más que Lalaland; mi mayor deseo es que triunfe la voz de los que rechazan la guerra, el armamento nuclear, la violencia y el egoísmo, y cualquier tipo de discriminación. Ojalá en esta edición triunfe el cultivo más valioso de la cultura humana: La Rosa Blanca del amor y la verdad.

Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

José Martí


Web Eugenia Carrión

Artículo anteriorLa gotita de humor de Masuriel
Artículo siguienteCITA CON LA HISTORIA
Avatar
Nací en Málaga el 27 de enero de 1965, tengo tres hijos y trabajo como profesora de Religión en el colegio Novaschool Añoreta en rincón de la Victoria, Málaga. Licenciada en Derecho y diplomada en Ciencias Religiosas. Participo en el periódico Paréntesis y ahora en el periódico digital Malagaldía. Algunos de mis relatos y microrrelatos se han publicado en libros como Las vueltas del aire, Déjame que te cuente, Un grieta en la jaula, La costa quedó atrás, Memoria de la pasada tormenta, Fuego interior, Estampados, cuentos de la crisis y Relatos Voltea, entre otros. Soy autora del libro de microrrelatos La Margarita Dijo Sí y La Vida Es Rosa. Actualmente estoy publicando por capítulos la novela Diario de una mujer cansada en distintos medios vía internet, y participo en el próximo libro de microrrelatos “Desahuciados” que publicará editorial Traspiés. Creo en Dios y en la bondad del ser humano.