El PP negociará con Ciudadanos las medidas económicas que vio “disparatadas” en campaña

Mariano Rajoy criticó con dureza las reformas económicas que defiende Albert Rivera. Ahora está dispuesto a negociarlas para lograr su apoyo Los conservadores se niegan a cambiar lo sustancial de la reforma laboral. Ciudadanos pide modificar el Impuesto de Sociedades y que se devuelvan los 2.800 millones no recaudados por la amnistía fiscal

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El PP ha dicho que está dispuesto a “todo” con tal de conseguir el ‘sí’ de Ciudadanos en la investidura de Mariano Rajoy si finalmente decide presentarse. De hecho, el presidente del Gobierno en funciones salió muy satisfecho de su reunión con Albert Rivera yanunció que habían decidido abrir un “canal permanente de comunicación” para negociar el techo de gasto y los Presupuestos Generales del Estado, además de otras medidas económicas.

El cambio dado por Rajoy con respecto a Ciudadanos choca casi tanto como el que ha vuelto a dar el propio Rivera. Hasta hace muy poco, el líder del PP le ninguneaba y le  llegó a acusar de “haberse pasado al PSOE”.  En las campañas electorales criticó con dureza sus propuestas económicas y las calificó de “ocurrencias inconsistentes”, “disparatadas” y “poco serias”.

En casi todas sus intervenciones, Rajoy no ha dejado de advertir que “el enemigo del cambio es la frivolidad” y que no está dispuesto “a liquidar la política económica que nos ha puesto en camino de salida de la crisis”. “Sería un disparate de extraordinarias proporciones”, insiste.

Ahora, muchas de esas ideas “disparatadas” van a ser objeto de negociación, con altas posibilidades de que el partido conservador ceda en algunas de ellas para atraer el voto de los 32 diputados de Ciudadanos en una investidura para la que aún no hay fecha.

Aunque entre las seis condiciones impuestas por Rivera para poder comenzar a hablar no hay ninguna exigencia económica, la idea de Ciudadanos es poder abordar esos asuntos en breve. “Los iremos incorporando poco a poco”, han anunciado sus diferentes portavoces, a la espera de que el Comité Ejecutivo del PP dé el próximo miércoles el visto bueno a su documento.

Pese a las críticas de Rajoy, lo cierto es que entre ambas formaciones hay muchas similitudes en materia económica. Y un detalle importante:  la buena sintonía entre los responsables del área, Luis Garicano y Luis de Guindos, ministro en funciones de Economía.

Una de las prioridades de Ciudadanos será negociar el Impuesto de Sociedades para que las grandes empresas tributen más y poder de esta manera recaudar más para hacer frente al déficit. En el PP están abiertos a estudiar la propuesta.

En contraste, uno de los principales escollos va a ser la reforma laboral, que Ciudadanos, pese a todo lo que se ha dicho, no pide derogar, como quedó patente tras su pacto con Pedro Sánchez. Solo aboga por modificarla en algunos aspectos. Rajoy se muestra reacio a cambios porque cree que ha dado buenos resultados y gracias a su aplicación se está creando empleo.

En el PP han avanzado que están abiertos a la creación de “un fondo de capitalización de trabajadores”, lo que Ciudadanos llama “la mochila austriaca”, que supone acumular unos fondos que luego sirvan de indemnización de despido y que se conservarían si la persona cambia de trabajo. Los populares son reticentes al contrato único y a modificar las indemnizaciones por despido, que con la reforma de Fátima Báñez se han endurecido (hasta el cobro de 20 días por año). Ciudadanos apuesta por regresar al modelo de Zapatero de 35 días por año trabajado.

Ambos partidos, eso sí, están a favor de dar prioridad a los parados de larga duración para que puedan salir de esa situación y establecer un “cheque para la formación”. También estudiarían medidas para los autónomos que les alivien de sus cargas, un tema del que ha hecho bandera Ciudadanos.

El PP rechaza la propuesta de Rivera de eliminar las reducciones y deducciones del IRPF porque cree que perjudicaría a las rentas medias y provocaría una bajada en la recaudación. Ciudadanos, no obstante, ha modificado su programa en esta materia en vista del agujero del déficit. Hace un año proponía una rebaja de los tipos de IRPF hasta dejar el más elevado en el 42%, y ahora ha renunciado a ello estableciendo el máximo en el 43,5%, con la promesa de ir rebajando los tipos una media del 3% en los próximos dos años.

En cuanto al IVA, los de Rivera también han abandonado la idea de que el impuesto se quede en uno general, que bajaría del 21% a 18%, y otro reducido del 7%. Rivera, sin embargo, aseguró que defenderá que se rebaje el IVA cultural al 10%, algo a lo que hasta ahora se ha negado el Gobierno del PP, con Cristóbal Montoro a la cabeza.

Al partido de Rajoy tampoco le gusta la idea de Ciudadanos de elevar el mínimo exento del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, como han pactado en Andalucía con el PSOE. El PP quiere suprimirlo, así como el Impuesto sobre Patrimonio que muchas Comunidades Autónomas ya han eliminado.

Otro de los escollos es la eliminación de las Diputaciones, que según Ciudadanos ahorraría muchos miles de millones a las arcas del Estado, así como suprimir “duplicidades” en las administraciones publicas. “Hay que pinchar la burbuja política”, insisten los de Rivera. En el PP se oponen a la desaparición de estos organismos, aunque están dispuestos a pactar una reforma que ahorre gastos.

Tampoco le gusta a Rajoy que no se invierta más en las obras del AVE, una propuesta de Ciudadanos que han tachado de “ocurrencia”. El partido de Rivera, aunque ha dejado claro que hay que ejecutar las obras ya proyectadas, apuesta por reducir los 3.500 millones de euros de inversión en alta velocidad y dedicar parte de ese dinero ahorrado a otras políticas, como, por ejemplo, impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i).

A estos temas hay que sumar las diferencias que mantienen ambos partidos en cuando a la lucha contra el fraude fiscal. El documento enviado por Rajoy a los partidos habla de forma genérica de “reforzar” la lucha contra el fraude fiscal y de  “abordar” el régimen de las SICAV, sociedades opacas de inversión.

Ciudadanos exige que la ley prohíba las amnistías fiscales y que se devuelvan a las arcas del Estado los 2.800 millones de euros no recaudados tras la que concedió en 2012 el ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro. Este “vergonzoso” perdón, según ha denunciado Rivera, supuso que los que se acogieron a esta medida de gracia tributaran al final un 3%, y no el 10% que se anunció inicialmente.