La venganza y París, Madrid, Londres, Nueva York…

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Los atentados en París no podemos verlos como un hecho aislado de otros y sin conexión con la historia.
Desde la Segunda Guerra Mundial venimos padeciendo una forma de hacer política basada en “mis intereses” y si esos intereses cambian cada media hora, no importa porque los cambiamos, como decía Groucho Marx “si mis principios no le gustan, tengo otros”

La guerra de Irak, la ocupación ilegal basada en la venganza de Afganistán, el continuo asedio físico y moral al pueblo Palestino, la lucha por la apropiación de fuentes energéticas en Oriente Medio, el aseguramiento de una nación moralmente dominante en la región para controlar a los demás pueblos – véase Arabia Saudí – y el establecimiento consentido de un vigilante perpetuo y armado hasta los dientes como es Israel, hacen de este escenario una bomba de relojería que ya ha provocado muertos fuera de la zona: París, Madrid, Londres, Nueva York, Turquía hace poco (sí, si somos un poco inteligentes veremos que también aquí llega la situación, aunque en apariencia sean otros los motivos).

Estamos acostumbrándonos a NO RELACIONAR hechos, datos, situaciones y todo eso nos lleva a creer que lo sucedido en París está desconectado de todos los acontecimientos vividos en el mundo desde después de la Segunda Guerra Mundial.

Y en la base de esta tremenda cloaca está la venganza, nos guste o no nos guste está la revancha con su olor a muerto, dando el ritmo y el son a esta triste canción que lleva sonando décadas de siglos.

Impensable no dar otro tipo de respuesta más inteligente que la revancha. A cualquier tipo de situación que se nos presente, la reacción automática y, por lo tanto, no pensada es la militar, o la policial, en definitiva la venganza. Y a nivel personal… lo hablaremos en otro escrito.

Venganza, como si ella tuviera el poder de arreglar las cosas… Yo pregunto ahora, ¿cuántas situaciones personales realmente se han arreglado con la revancha, o situaciones políticas…?. No pregunto esto para que un astuto opinólogo dé su interpretación sesuda del tema, sino para que miremos en nuestros recuerdos, evoquemos y veamos qué consecuencias tuvieron en nuestras vidas este tipo de reacciones, tanto propias como de otros.

Señores, llevamos decadas de siglos de revancha continua y ¿qué hemos arreglado? Nada, absolutamente nada y no hay manera de que se entienda.

En España, los partidos suscriben un pacto contra el terrorismo y cuando alguien no lo hace nos llevamos las manos a la cabeza cargados de razón y decimos que cómo es posible que alguien no suscriba esto… Y ni siquiera nos paramos a pensar, ya no digo reflexionar -que es un nivel de pensamiento más avanzado-, solo digo pensar en cuál puede ser el motivo por el que algunos no suscriben este tipo de pactos revanchistas. Y nos quedamos tan anchos y cargaditos de razón… ¡Qué nivel, qué inteligentes somos y cómo nos la cuelan por todos lados!.

El panorama mundial está acelerándose cada vez más, estamos cerca de un conflicto bélico de grandes proporciones. Rusia sale a la palestra no solo aportando armas y acciones de guerra en clara confrontación contra USA, sino que además ya ha salido a los medios y redes sociales montando un medio de comunicación propio que da visiones de los temas en clara denuncia y oposición a lo que los medios occidentales dicen, me refiero a RT. China da su pasos para lo mismo…

Mientras USA, muy acostumbrados a las guerras de videojuego en donde uno muere y rápidamente el programa te da otra vida o te reinicias, envía a sus muchachos también cargaditos de razón y armas a luchar contra los “malos” en esa lógica corta de “buenos y malos”, que incluso líderes europeos adoptan dando una clara muestra de poca o ninguna inteligencia.

No ven que en su propia tierra tienen un lio épico montado gracias a su inquebrantable adhesión al capitalismo salvaje:

– Detroit en bancarrota, se dice pronto que una ciudad puntera en la industria del automóvil esté en bancarrota.

– Seattle, el ayuntamiento pide ayuda al gobierno federal por la ingente cantidad de personas que duermen en la calle al no tener casa, y la ingente cantidad de niños sin escolarizar.

– Los afroamericanos cada día más enfadados porque literalmente se los mata en las calles o en las comisarias a manos de blancos. Por ahora, por ahora los afroamericanos solamente se revuelven un poco y rápidamente son aplacados hasta la siguiente matanza, pero… ¿Qué pasará más adelante cuando estos sucesos continúen en un país donde la población está armada hasta los dientes?.

– Las deslocalizaciones salvajes en EEUU han llevado a muchas empresas, que daban de comer a pueblos y ciudades enteras, al sur -a Méjico-, justamente a ese sur al que no quieren acercarse poniendo vallas de alambre y manteniendo un férreo control… ¿Qué va a pasar con toda esa gente que antes trabajaba y ahora de la noche a la mañana un pueblo entero o toda una ciudad se queda en la calle por esas deslocalizaciones tan bien vendidas por los gurúes del capitalismo?

– ¿Qué pasa con toda esa gente que no tiene seguridad social y que literalmente se muere por falta de asistencia médica y por no tener dinero? Aquí se ha visto claramente que, si un presidente no “lame traseros” de los grandes poderes no avanza.

Mientras todo esto ocurre en USA, los “inteligentes” del neoliberalismo en Europa quieren seguir implantando el modelo americano, el modelo USA: dinero, armas, violencia, “mis intereses”… Allí se cae todo y , sin embargo, para nosotros es un ejemplo a seguir.

Algunos claramente y sin tapujos hablamos de NO-VIOLENCIA y de no adoptar la revancha como forma de solucionar problemas. Y seguimos viendo que hay otra forma de hacer las cosas en la que lo importante es la gente y no “mis intereses”.

Algunos nos miran raro y con cierta condescendencia nos dicen “¡no os enteráis!”.

Claro, mientras algunos no nos enteramos otros llevan decenas de siglos haciendo lo mismo de una forma mecánica y automática, poco reflexiva y con total ausencia de inteligencia.

Llevan haciendo lo mismo… matarse en aras de la venganza. ¡Hammurabi, la que liaste!

Por Fernando Montalbán