La modelo y empresaria malagueña María Pineda muere a los 54 años

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Un pequeño grupo de amigos ha despedido esta mañana en el Parque Cementerio de Málaga a la modelo y empresaria María Pineda, fallecida este sábado a sus 54 años tras perder la pelea que mantenía desde hace seis años contra el cáncer.

Entre ellos se encontraban, el empresario Emilio González, su actual pareja sentimental y personajes del mundo de la moda. El funeral se celebró a las siete de la tarde de hoy.

En su despedida ha estado el modisto malagueño José Pedro Zotano, el primero que la hizo desfilar y que la dio a conocer en las pasarelas cuando era muy joven y antes de saltar a la fama por su participación en el concurso de Miss España en 1978. Zotano ha sido una de las personas que ha permanecido en los últimos meses junto a María, a la que se ha visto intentando recuperarse en un gimnasio del centro de Málaga vinculado con el modisto.

María Pineda nació en Málaga el 7 de noviembre de 1960 y falleció este sábado en la ciudad a la que había trasladado su residencia definitiva y donde intentaba recuperarse de la enfermedad que había sacudido a su familia y rehacer su vida junto a Emilio González, con el que tenía previsto casarse, según había declarado hace unos meses.

La fama de María Pineda llegó con su relación sentimental con el bailarín Joaquín Cortés, con el que seguía manteniendo una relación de amistad.

«Tenía un grandísimo y apasionado don por la vida» ha asegurado uno de sus amigos, testigo de los duros momentos que ha pasado en los últimos años para intentar recuperarse de una dolencia letal que, según ella misma había declarado, era de origen genético, ya que tanto su madre, los siete hermanos de ésta como sus abuelos la habían padecido. Pero lo que supuso un duro golpe para María fue perder a su hermano por la enfermedad con apenas 18 años.

La dolencia que sufría le fue diagnosticada en 2009 y no le impidió llevar adelante acciones solidarias, en las que estaba centrada, ni perder su sonrisa, como recuerda ahora sus amigos.

Pese a estar desahuciada por la medicina tradicional, buscó tratamientos alternativos en el extranjero, en Alemania o Estados Unidos, donde coincidió con la modelo Carla Duval, también fallecida.

El elevado coste de estos viajes llevó a sus amigos de Málaga a organizar una cena en un hotel de Marbella para intentar contribuir a sus gastos.

Pese a que el cáncer ya estaba muy avanzado, María nunca perdió sus ganas de luchar contra una enfermedad, aseguran. Muy querida por sus compañeros de profesión, ayer uno de los personajes del «mundo del corazón», Kiko Matamoros, fue el encargado de anunciar su fallecimiento a través de las redes sociales, donde muchos otros se sumaron al homenaje a la modelo, como la también malagueña Remedios Cervantes.