Renta Básica

0

La versión más extendida de la Renta Básica la define como un ingreso pagado por el Estado, al que tiene derecho cualquier ciudadano o residente por el hecho de serlo. Independientemente de su edad, de si está parado o no y de las rentas que tenga. De ahí su carácter universal e incondicional. La aprobación de una ley de estas características llevaría a que todos los ciudadanos cobrasen todos los meses unos 645,3 euros . Cualquier prestación pública por debajo de la cuantía de la Renta Básica queda suprimida. Con lo que se garantiza un nivel de vida digno al fijar la cuantía en el umbral de la pobreza. Eso sí, estable ciertos límites que afectan a menores de edad, extranjeros y criminales.

Como era de esperar una de las críticas más comunes a la Renta Básica es que acabaría manteniendo a parásitos. Es decir, se supone que la mayoría de los ciudadanos no aceptarían empleos cuyos salarios fuesen inferiores a 645,3 euros mensuales, cuando el cobro de la prestación no está condicionado a su situación profesional. En realidad se puede cobrar la misma al mismo tiempo que se está trabajando. Además hablamos de unos ingresos muy modestos que no permite el gasto suntuario entre los más necesitados, más bien cubrir las necesidades básicas. Del discurso de los que se oponen de manera más contundente a la Renta Básica se deduce la correlación positiva que establecen entre nivel de protección social y nivel de paro. Sin embargo hay países de nuestro entorno con un gasto público social considerablemente más alto que en España y con una tasa de paro muy inferior.

La otra principal crítica a este mecanismo de redistribución es que sería infinanciable. Según Carlos Cruzado(presidente de GESTHA)aun cuando la Renta Básica estuviese limitada a personas en riesgo de pobreza, se necesitarían 72000 millones de euros, algo inasumible dado que esta partida se llevaría el 40% de la recaudación total. Por tanto urge realizar una reforma fiscal de carácter progresivo y una lucha a sangre y fuego en contra del fraude fiscal y la economía sumergida. Hay que tener en cuenta que el tipo marginal del IRPF que afectan a las clases más altas ha venido bajándose en los últimos en años(especialmente con la última reforma fiscal) a la vez que los planes de pensiones son más rentables desde el punto de vista tributario. La aportación a estos es deducible en la Base Imponible del IRPF incumpliendo flagrantemente el artículo 31.1 de la Constitución: Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos PÚBLICOS de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.

La Renta Básica evidentemente no beneficia a todo el mundo. Aun cuando una persona que gane más de 100.000 euros anuales tiene derecho a percibirla, ello implicaría que pagaría más en IRPF para posibilitar su aplicación. Según un estudio elaborado por la organización Red Renta Básica en Cataluña, en torno a un 70% de la población saldría ganando, un 10% perdiendo y entre un 15% y un 20% se quedaría igual.

Ahora bien ¿Qué tipo de Renta Básica queremos?¿Una sustitutiva del Estado Bienestar o complementaria a este? Antes de la crisis ya teníamos un déficit en gasto público social referido a servicios públicos de más de 60.000 millones de euros con respecto a la Europa de los Quince.Esto sin contar el que tiene que ver con transferencias. Tenemos un Estado del Bienestar sin desarrollar atendiendo a nuestro alto nivel de PIB. Un modelo en este sentido más desarrollado podría ser un buen generador de empleo en la educación, la sanidad, en los servicios de dependencia, etc. Por ello es fundamental priorizar la mejora de los servicios públicos y el sistema de transferencias ante que extender la Renta Básica ¿Cómo vamos a poder financiar esta con los actual nivel de paro y de actividad económica?

La Renta Básica adquiere mayor sentido cuando hablamos de paro estructural.Existe una proporción de parados que no son necesarios en el mercado laboral. Evidentemente los avances técnicos aplicados a la producción tienen mucho que decir.En este caso este tipo de prestación sería eficaz a la hora de erradicar la pobreza y disminuir la desigualdad, más en España donde la tasa de paro estructural podrá superar el 15% en los próximos años, cuatro millones de parados no cobraban prestación durante el primer trimestre del año y los hogares sin ingresos han llegado a 636.000, según la Fundación 1 º de Mayo.