¿Que es para ti la No-Violencia?

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En Málaga y dentro de las actividades preparatorias del Festival de Cine por la No-Violencia, FICNOVA, nos hemos propuesto lanzar esta pregunta y ver que sabemos acerca de la no-violencia. Creemos que es muy importante intercambiar sobre ello, investigar y generar una onda que llegue a toda la gente.

La no violencia es mucho más que una práctica, táctica, estrategia o forma de actuar. La no-violencia es una ideología política que consiste en no recurrir a la violencia, ya sea como método de protesta o como respuesta a la misma violencia. Se trata de una opción alternativa que pretende “humanizar” a la humanidad, esto es, una apuesta por el poder de la vida. Hay personas que no usan la violencia, ya sea porque les resulta física o psíquicamente difícil o imposible, o porque sus creencias religiosas, morales o éticas se lo impiden; sin embargo, la no-violencia es mucho más que no ser violentos, es buscar alternativas para reducir el sufrimiento y el daño entre los seres vivientes.

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La negativa al uso de la violencia no implica necesariamente cambiar la ideología política. De hecho, muchas personas no practican personalmente la violencia, pero apoyan opciones políticas o morales que la promueven o no la excluyen. Por ejemplo, el caso de un gran genocida como Pol Pot, quien afirmó ante un periodista no ser un hombre violento. En este sentido podría decirse que una persona es o no violenta en mayor o menor grado; pero no sólo en sus acciones, sino también en la forma de apoyar y consentir la violencia.

Precisamente del análisis de estas limitaciones de la no violencia personal, surgió la moderna noviolencia, escrita así, como una sola palabra, precisamente porque no es solo la renuncia al uso personal de la violencia, sino una ideología que representa toda una propuesta en positivo para entender los conflictos como momento de la transformación social. Desde una perspectiva noviolenta, los avances históricos de la humanidad vendrían de su capacidad de evolucionar cooperativamente, dejando de reconocer a la violencia y la exclusión como “intrínsecos al ser humano”, y en cambio entenderlas como tendencias promovidas por actores históricos con intereses determinados que ayudan a crear superestructuras como el complejo militar-industrial, que en un círculo vicioso empujan la misma violencia de la que se alimentan.

La no violencia suele comprender ora el sistema determinado de conceptos morales que niegan la violencia, ora el movimiento de masas encabezado por el Mahatma Gandhi que se desarrolló en India en la primera parte del siglo XX, así como la lucha por los derechos civiles de los negros en los EE.UU. bajo la dirección de M. L. King y la actividad desarrollada por Kwame Nkrumah en Ghana. Pueden mencionarse también las intervenciones civiles de A. Solzhenitsin, A. Sakharov, S. Kovalev, y otros famosos disidentes, contra el totalitarismo soviético.

La idea de la noviolencia. está expuesta en la Biblia y en escritos de otras religiones, en el llamamiento “no mates”. Esta idea fue desarrollada por muchos pensadores y filósofos; los escritores rusos León Tolstoi y Fiodor Dostoievsky la formularon con gran profundidad. La fórmula de Tolstoi que promulga la supremacía del amor y el “no empleo de la violencia ante la maldad”, en otras palabras la imposibilidad de luchar contra una maldad con otra, adquirió resonancia mundial, engendrando una secta singular de “tolstoistas”.

Mahatma Gandhi (1869-1948) formuló a su modo la ética de la noviolencia basándose en el principio del ahimsa (rechazo a ejercer cualquier forma de violencia contra el individuo, la naturaleza, el insecto o la planta) y en la “ley del sufrimiento”. Gandhi logró organizar la satiasgraja, movimiento anticolonial no-violento, aunando a muchos millones de personas. Éste se manifestó en la insubordinación civil masiva y prolongada a las autoridades inglesas, negándose a colaborar con las mismas, defendiendo su originalidad y libertad, pero sin recurrir a los métodos violentos. El pueblo llamó a Gandhi “Mahatma” (alma grande) por su valor e inflexibilidad en la acción sobre el principio de la n-v. El movimiento de la n-v. dispuso el terreno para que Gran Bretaña renunciara a su supremacía en India, aunque el propio Gandhi fue asesinado por un sicario. Lamentablemente, más tarde, el principio de ahimsa fue echado al olvido. El desarrollo político de India y Pakistán se vio teñido con tonos sangrientos de la más franca violencia.

La lucha de M. L. King también concluyó sin triunfar, él también fue asesinado mientras hacia uso de la palabra en un mitin masivo.

A pesar de todo, el concepto de la n-v., inclusive formas no-violentas de protesta, siguen vivas y desenvolviéndose en el mundo. Las intervenciones diarias y masivas de las capas bajas de trabajadores, mítines y manifestaciones de protesta, huelgas, movimientos femeninos y estudiantiles, manifestaciones campesinas, ediciones de hojas, volantes y periódicos, intervenciones por radio y T.V., todo eso constituye las formas de la ética y práctica de la n-v.

El nuevo humanismo se esfuerza en minimizar la violencia hasta el límite extremo, superarla completamente en perspectiva y encaminar todos los métodos y formas de resolver oposiciones y conflictos sobre los rieles de la noviolencia.

Frecuentemente se ha homologado noviolencia y pacifismo, cuando en realidad éste último no es un método de acción ni un estilo de vida, sino una denuncia constante contra el armamentismo.

Por otra parte la no-violencia activa es una estrategia de lucha consistente en la denuncia sistemática de todas las formas de violencia que ejerce el Sistema. También, una táctica de lucha aplicada a situaciones puntuales en las que se verifica cualquier tipo de discriminación.

La metodología de acción personal y social basada en la «no violencia activa», promueve una actitud social y personal frente a la vida, que tiene como herramientas principales de acción conjunta y conducta personal y social:

  • El rechazo y vacío a las diferentes formas de discriminación y violencia.
  • La no-colaboración con las prácticas violentas.
  • La denuncia de todos los hechos de violencia y discriminación.
  • La desobediencia civil frente a la violencia institucionalizada.
  • La organización y movilización social, voluntaria y solidaria.
  • El apoyo decidido a todo aquello que favorezca la no violencia activa.
  • La superación de las raíces de la violencia en uno mismo, el desarrollo de las virtudes personales y de las mejores y más profundas aspiraciones humanas.

Según esta metodología, la acción por la transformación social no se opone a la acción por la transformación personal. Por el contrario, se las entiende como íntimamente vinculadas proponiendo un accionar simultáneo por superar tanto la violencia social (externa) como la violencia personal (interna).