FICNOVA Málaga invita a la participación social por la noviolencia “activa”

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Habitualmente, las visiones del futuro reflejadas en el cine se dejan llevar por el fatalismo, los prejuicios, el clima violento dominante o la simple proyección mecánica del pasado hacia adelante; es decir, sin cuestionar los mitos y paradigmas epocales en los que vivimos encerrados. Pero también muchas “creaciones” atienden a la propaganda y apología de los “valores” de este sistema inhumano y violento que solo reconoce el poder del dinero.

imagen FICNOVA MALos defensores de este tipo de visiones niegan la posibilidad de apertura de nuevos caminos, presionando a quienes se salgan de “lo razonable” tildándolos de ilusos, utópicos y todo tipo de descalificativos en el mejor de los casos o utilizando todo tipo de recursos para silenciarlos la mayoría de las veces.

Pero si hay algo propio del ser humano es su posibilidad de rebelarse frente a los límites de cada momento, pese a los “imposibles” y las dificultades de la época. La historia nos demuestra cómo lo imposible solo tarda un poco más en conseguirse, y que solo es preciso que alguien que rompió la barrera, representando lo imposible, ponga su intención para lograrlo. Ese acto de rebelión seguro que resulta muy familiar para quienes acometen tareas creativas.

Hoy ya todo el mundo reconoce el desastre de las guerras y en general de la violencia en sus diferentes manifestaciones (v. física, v. económica, v. racial, v. sexual, v. religiosa, v. psicológica, v. moral), pero, sin embargo, casi nadie cree posible acabar con esta lacra. Efectivamente creemos que se experimenta como algo inalcanzable para quien no se mueve en esa dirección. Pero permitan que lo dudemos para quienes trabajamos dando una oportunidad a la paz e intentamos abrir nuevos caminos desde la experiencia cotidiana, aprendiendo a resistir la violencia dentro y fuera de nosotros, dando respuestas no-violentas por pura coherencia con nosotros mismos y con los demás.

Actualmente la cultura de la violencia se enseña y difunde por todos los medios. En el cine, en particular, se enmascara con el eufemismo malintencionado de cine de “acción”. Pues bien, “poderosos señores”, quédense con su cultura, con su valores si tanto les gustan, pero permitan que elijamos otra forma de actuar.
Podemos elegir mostrar la cultura de la no-violencia que se está haciendo hueco entre nosotros.
Demos una oportunidad a la paz y evitemos la catástrofe en el futuro.

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