Nuevos mundos, por Eugenia Carrión

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La curiosidad humana no conoce límites, todo puede ser objeto de nuestro instinto indagador desde lo más grande a lo más pequeño, ya sean los detalles de la vida de un vecino, los cotilleos de un programa de televisión, o conocer los pormenores del Big Bang y del origen del universo. Ya en la infancia interrogamos a los mayores con insistencia con preguntas como por qué el sol es amarillo o cuál es la razón de que la luna y las estrellas se vean solo por la noche. La misma curiosidad que incitó a Galileo a estudiar el movimiento de la Tierra o a observar la Luna, es la que llevó a los científicos de la Nasa o la ESA (Agencia Espacial Europea) a explorar el universo. Actualmente, en vez de enviar misiones tripuladas que es más arriesgado y costoso, se lanzan naves o telescopios al espacio. Tanto la misión espacial Kepler, de la NASA, como la misión Corot de la ESA rastrean las galaxias en busca de exoplanetas (planetas fuera del Sistema Solar ) y ya se han descubierto más de 1.235 posibles candidatos a exoplanetas, de los que 54 se encontrarían en la zona habitable de sus estrellas. Según afirman los científicos, solo en nuestra galaxia hay unos 300 mil millones de estrellas, y calculan que podrían encontrarse unos 50.000 millones de planetas, de los cuales 500 millones estarían bien situados para la existencia de vida. Dado que se cree que hay más de cien mil millones de galaxias, la existencia de planetas sería casi infinita. Un tema más arduo sería encontrar en alguno de ellos los ladrillos para que sea posible la vida: agua, carbono, temperatura idónea, apropiada distancia a una estrella, etc.
En nuestro vecino Marte, se ha hallado agua aunque no en estado líquido, y el explorador Curiosity encontró indicios de que hace unos 3000 millones de años el planeta era adecuado para ser habitable. El satélite Kepler de la NASA descubrió tres exoplanetas que cuentan con las condiciones de distancia a su estrella parecidos a los de la Tierra, con la posibilidad de albergar vida, que orbitan alrededor de las estrellas Kepler 62 y Kepler 69, y en los últimos días se ha anunciado la existencia de un planeta parecido a la Tierra en tamaño y composición, aunque es impensable que pueda albergar vida ya que su temperatura se acerca a los 2000 grados centígrados.
Una profesora de Biología que tuve en el BUP me explicó que si algún día lograba encontrarse agua fuera de la Tierra sería la prueba de que hay vida en el universo. Un estudio de septiembre de 2013 basado en datos recogidos por la Mars Curiosity Orbiter mantiene que en la superficie de Marte hay entre un 1,5 y un 3 % de agua, aunque todavía no está confirmado. La NASA y la ESA continúan la búsqueda de planetas que sean aptos para la vida, algunos científicos aseguran que según la ley de probabilidades entre los billones y billones de estrellas que hay en el universo, lo extraño sería no encontrar alguno en el que fuera posible la vida. Además, ¿no sería un derroche que el universo existiera solo para nosotros?
Blog Eugenia Carrión

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Nací en Málaga el 27 de enero de 1965, tengo tres hijos y trabajo como profesora de Religión en el colegio Novaschool Añoreta en rincón de la Victoria, Málaga. Licenciada en Derecho y diplomada en Ciencias Religiosas. Participo en el periódico Paréntesis y ahora en el periódico digital Malagaldía. Algunos de mis relatos y microrrelatos se han publicado en libros como Las vueltas del aire, Déjame que te cuente, Un grieta en la jaula, La costa quedó atrás, Memoria de la pasada tormenta, Fuego interior, Estampados, cuentos de la crisis y Relatos Voltea, entre otros. Soy autora del libro de microrrelatos La Margarita Dijo Sí y La Vida Es Rosa. Actualmente estoy publicando por capítulos la novela Diario de una mujer cansada en distintos medios vía internet, y participo en el próximo libro de microrrelatos “Desahuciados” que publicará editorial Traspiés. Creo en Dios y en la bondad del ser humano.