El libro de la vida

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La vida es como un buen libro. El mejor libro y más apasionante que pueda existir. El libro de tu vida lo escribes tú. Eres autor y protagonista. Teniendo en cuenta que el autor es quien controla la historia, podríamos pensar que es fácil dirigir nuestra propia vida.

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Todo es cuestión de realizar un boceto en el que haya un comienzo, una trama y un desenlace, que tratándose de nuestra propia vida, podemos decidir que sea feliz. Sólo que en la historia de nuestra vida aparecen personajes que no esperabas, cuando no los esperabas y se desencadenan situaciones en las que no sabes cómo reaccionar, porque no estabas preparado para ellas. A veces, también desaparecen personajes que hubieras querido que siguieran en la historia, y algunos se comportan de forma opuesta a lo que tú hubieras deseado. Visto de esta forma, tú eres el autor del libro, sí, pero hay, además, un coautor, que es la vida misma.

La vida te va lanzando retos. No tener miedo a esos retos y levantarse cada mañana con el entusiasmo de ver qué te ofrece cada nuevo día es algo apasionante.

Es importante saber que sigues siendo el autor de la novela y que no debes dejarte llevar por la inercia y las situaciones, que algunas veces se complican demasiado. Por eso, es imprescindible parar, reflexionar, meditar, sentirte en tu centro y recordar siempre tu esencia.

Pero aquí surge un dilema: Podríamos decir que el autor de la novela es la mente creadora y que el protagonista es el corazón que, a veces, se siente desbordado por las emociones. Sin embargo, el autor debe entrar en el corazón de su personaje y sentir con él, dejar que la intuición le guíe en la aventura y puede ser que, en ocasiones, se sienta tan perdido como él.

A veces, el escritor que está trabajando en su creación, se queda bloqueado y no sabe cómo continuar su historia.

vivirDe esta forma comprendemos que ser el autor de nuestra propia vida no es tan fácil.

Algunos investigadores de la mente humana han conseguido concretar algo que todos sabíamos, pero que habíamos olvidado: Nuestra mente y nuestro corazón unidos tienen un gran poder. Podemos crear la realidad que deseamos, sólo con sentirlo con fuerza y creer en ello. Creer es Crear. Pero para que la varita mágica funcione, hace falta una gran concentración.

La magia existe, pero es necesario no perder la conciencia de quién eres y de lo que realmente deseas. Para ello, algunas veces debes convertirte también en lector de la novela, recapitular, volver a leer las frases que no habías leído con atención, para entender bien lo que está pasando.

Escribir la historia de tu propia vida no es tan sencillo. Pero precisamente por eso, es tan emocionante.

Paloma del Amo
Terapeuta en The-AtriuM