¿Es peligroso el consumo de carne?

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El próximo día 20 se celebrará el Día Internacional sin carne, que es la mejor campaña de concienciación sobre los beneficios de la alimentación vegetariana/vegana, campaña que también educa  a las personas en sus hábitos alimentarios, no teniendo por que ser éstos el resultado de crueldad y sufrimiento ocasionados a unos seres que sienten de forma parecida a nosotras las personas.

Un interesante estudio sobre la alimentación realizado en EE.UU durante ocho años, reveló que quien come mucha carne, tiene más probabilidades de padecer cáncer que un vegetariano. Se estudiaron los hábitos de 500.000 personas entre los 50 y 70 años de edad, entre los que se encontraban consumidores de mucha carne y otros de poca carne, con lo que se pudo observar los riesgos y las diferencias entre ellas. Entre los que comían mucha carne, la carne roja fue la que tuvo consecuencias más trágicas, es decir, supuso un aumento de riesgo del 24% entre sus consumidores.

¿Pero qué es lo que ocurre realmente con los animales en las granjas de cría intensiva? Allí los animales son criados para producir en el menor tiempo posible la mayor cantidad de carne, es decir, de peso corporal. Lo que podría a su vez, una vez consumidos estos por el ser humano, crear una situación de crecimiento celular incontrolado y anormal en nuestro organismo. Cuando las grasas y proteínas de la alimentación animal nadan en el cuerpo humano, es como una contaminación de petróleo en el mar. Las células en el sistema inmunológico están totalmente paralizadas porque no pueden recoger esas partículas dañinas.

Además existe un gran abanico de enfermedades, de infecciones y de trastornos que son favorecidos por un consumo desmesurado de carne. Por ejemplo, la principal causa de muerte, la enfermedad cardiovascular, la que aumenta a la par que aumenta el consumo de carne. Pero también la diabetes, el infarto del miocardio, apoplejía, perturbaciones de la circulación sanguínea, osteoporosis, artritis, artrosis, reuma, gota y obesidad entre otras. No hay que olvidar que también la sensibilidad al dolor aumenta. Por lo que ante la pregunta de si comer carne puede ser peligroso para la salud: la respuesta es si.

Claus Leitzmann cientifico alemán experto en alimentación, dijo sobre la relación “consumo de carne / salud”:  “Aún tomamos la mayor parte de nuestros alimentos en forma de productos de origen animal, como leche, carne, queso, pescado y huevos, lo que está desplazando a los alimentos vegetales, que deberían estar colocados en el punto central. Con ésto se reduciría el contenido energético de la alimentación”.

Bien es sabido que los alimentos de origen animal contienen sustancias inadecuadas: el colesterol se halla sólo en los alimentos animales y los ácidos grasos saturados predominantemente también.

No necesitaríamos en nuestra forma de vida la carne. Un ejemplo lo tenemos en los países asiáticos donde se vive de forma vegetariana desde hace generaciones, disfrutando de muy buena salud. Recientes estudios demuestran que los vegetarianos tienen mejores parámetros de salud. Rara vez tienen sobrepeso o un alto nivel de colesterol, la tensión arterial es de valores normales, el hígado funciona mejor, en general los vegetarianos están más sanos. Desde un punto de vista científico la carne es insana y habría que evitarla en lo posible. ¿Por qué entonces en hospitales, residencias para la tercera edad o escuelas aún se contempla la dieta cárnica como la dieta normal?

Si vemos cualquier pirámide alimentaria recomendada por médicos y nutricionistas descubrimos que los alimentos más consumidos deberían ser los cereales, seguido de frutas y verduras, y sólo muy arriba se encuentran las grasas, carnes, huevos, leche y sus derivados. Si miramos otra pirámide esta vez de las subvenciones del Estado a la alimentación, descubrimos que son los productos de origen animal los que cuentan con mayor subvención estatal, mientras que frutas y verduras obtienen menores subvenciones. Lo que no deja de ser paradójico puesto que se financian alimentos que pueden hacer enfermar, con esto el Estado se causa a si mismo en parte un buen numero de problemas, ya que luego a través del enorme gasto de la Seguridad Social tendrá que curar aquellas enfermedades contraídas por una mala alimentación. ¿No sería acaso mejor y más económico prevenir que curar ?

 

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